Ya está bien de que los medios de comunicación sigan mareando la perdiz con asuntos imposibles como la cuestión de confianza o la moción de censura, simplemente, porque no va a haber ni lo uno ni lo otro. Por una parte, el fin último de Sánchez es el de mantenerse en el poder el máximo tiempo posible a costa de lo que sea y por otro, el golpista Puigdemont y los suyos, tienen muy claro, que siempre conseguirán más de un Gobierno formado por socialistas y comunistas, que de un Gobierno en el que esté VOX, ya que los de Abascal no solo no cederán en nada, si no que además, propiciarán dentro de lo posible los dos cambios legislativos que vienen defendiendo desde su aparición en la política española: la ilegalización de los partidos separatistas y el cambio de la Ley Electoral para que un voto valga lo mismo en cualquier lugar de España.
Tenemos que empezar a hacernos a la idea de que esta legislatura va a completarse y que en lo que queda de ella van a ocurrir cosas mucho más graves de las que ya hemos visto, pues Sánchez está claramente en modo, Hitler o Maduro, aprobando leyes habilitantes al no disponer de la mayoría cualificada necesaria para cambiar la Constitución al servicio de sus espurios intereses, por ello, lo está haciendo por la puerta de atrás y con el apoyo clave del que él con el inestimable apoyo del PP puso como presidente del Tribunal Constitucional, el maléfico Cándido Conde Pumpido, el otro gran golpista.
Estoy completamente convencido de que, si no se preparan el Partido Popular y VOX para impedir el seguro fraude electoral que intentará perpetrar Sánchez en las próximas elecciones generales, éste se hará realidad. Independientemente de que cada uno de los dos partidos sigan su camino, deberían ponerse de acuerdo y coordinarse para que, entre los apoderados e interventores de ambos partidos, consigan en esas próximas elecciones generales el 100% de las actas de las miles de mesas electorales y tener contratada una empresa independiente para que realice un recuento paralelo para evitar así que Sánchez imite a Maduro, repito, porque estoy convencido, de que lo va a intentar.
Otro asunto importante es el voto por correo, ya que ante la clamorosa falta de custodia es susceptible de ser cambiado, ahí los expertos deberían encontrar una solución para evitar lo inevitable.
No vamos a perder la esperanza, al igual que terminó el Régimen de los «estómagos agradecidos» en el sur de España, igualmente en España entera puede suceder lo mismo