Una de las principales
razones que nos dio Pedro Sánchez para establecer el Estado de Alarma, fue
afirmar que las CCAA no estaban facultadas para establecer el confinamiento en
sus territorios, que no tenían competencias para restringir el derecho de los
ciudadanos a moverse libremente. Ahora, tras haber establecido el gobierno
catalán el confinamiento de 210.000 ciudadanos en la comarca leridana de la
Sagriá, sabemos fehacientemente que Sánchez nos mintió, que no se tenía porqué
establecer el Estado de Alarma para combatir la pandemia para obligar a la
población a confinamientos totales o parciales.
Ahora queda al descubierto
por qué este infame Gobierno se empeñó y consiguió establecer un Estado de
Alarma de larga duración. Sánchez ha gozado durante semanas de la posibilidad
de tomar decisiones sin ningún control parlamentario, sin cumplir con la
obligada transparencia, sin dar cuentas de la autorización que dio para que se
celebraran, las masivas manifestaciones feministas del 8-M y resto de actos,
más o menos multitudinarios, de cualquier índole, incluidos los deportivos,
Sánchez, también gracias a ese estado ha manipulado hasta lo demencial las
cifras de fallecidos y contagiados, escabulléndose de su responsabilidad como
Mando Único en su inacción en casos tan sangrantes como el del auténtico
“genocidio” ocurrido en las residencias de ancianos, así como, sin explicar
todo lo relacionado con las grandes compras de material, caro, poco fiable o
defectuoso, para beneficiar a personas del entorno del PSOE o del resto de
partidos de este Frente Popular que de facto nos gobierna.
Y siempre, Sánchez se
escondió tras la imagen de ese tal Dr. Simón, un científico vendido, que nos
mintió una y mil veces, que se contradijo por norma a lo largo del tiempo.
Sánchez, nos miente y una y mil veces, y el pueblo español traga y vuelve a tragar, hasta cuando seguirá tragando.
