¿Hasta
cuando podrá el Partido Popular seguir negando su corrupción
interna? Esa es la pregunta que nos hacemos muchos.
Los
dirigentes populares no pueden seguir negándolo todo, sobre todo
porque la sombra de la sospecha les cubre ya casi por completo. Ya no
es que un medio escrito publicara lo de los sobres de dinero negro
que cobraban sus dirigentes desde 1990 a 2009, después conocimos las
andanzas del que fue su tesorero, y ahora, otro medio escrito
reproduce los apuntes personales de Bárcenas en donde aparecen todos
los datos de las entregas a la casi totalidad de los actuales
dirigentes populares. José María Aznar, no aparece.
Estoy
de acuerdo con los populares en que el PSOE no tiene la mas mínima
legitimidad tratando ahora de enarbolar la lucha contra esa
corrupción, pues ellos tienen como mínimo la misma que su
adversario político. Los que si que tenemos derecho a exigir al PP
que lo aclare todo, somos los ciudadanos, los que con nuestros votos
y nuestros impuestos los hemos puesto donde están.
No
se puede permitir, que un demostrado golfo como Luis Bárcenas,
blanquee 20 millones pagando solo 1,4 millones y encima sin explicar
el origen del dinero. La Amnistía Fiscal fue un grave error y ahora
empezamos a ver sus consecuencias.
Ayer
pudimos ver la penosa y decepcionante sesión extraordinaria de
control al Gobierno. Con todos los escándalos de corrupción que hay
sobre la mesa y la consiguiente alarma social que han provocado, se
esperaba algo distinto a lo que ocurrió, presenciamos un intercambio
dialéctico frustrante.
A
Rubalcaba se le notaba al preguntar a Rajoy, que no tiene la
conciencia limpia y que eso le impide ejercer de jefe de la
oposición, era como si le diera vergüenza el solo hecho de nombrar
a la bicha de la corrupción. La respuesta de Rajoy fue lamentable,
se esperaba algo mas de él, eso de “Está usted haciendo un
papelón” dirigido a Rubalcaba, nos defraudó a la mayoría.
Tengo
la impresión de que en este asunto, el PP está muy perdido y no
sabe como afrontarlo, también es cierto que si se probase lo
aparecido en la prensa el 90% del aparato del partido y de sus
dirigentes se verían obligados a irse a su casa, muchos de ellos
tendrían que pasar antes por el juzgado y por Hacienda. Por todo
ello han optado por negarlo todo y esperar acontecimientos enrocados.
Todos
sabemos que la corrupción política es generalizada, PP, PSOE, IU y
los nacionalistas están salpicados, y también sabemos, que los
partidos nunca acabarán con esa lacra, que es como si se le pidiera
a los cárteles de la droga que acabaran con el narcotráfico.
También
sabemos que una Justicia dependiente del poder político tampoco está
en condiciones de afrontar esa ingente tarea. ¿Entonces cual es la
solución? Pues los partidos nuevos, los partidos limpios, los que
nos traigan la verdadera regeneración democrática que necesita
nuestro sistema.