El Tribunal Constitucional,
volvió a ganarse ayer el apodo de “Prostitucional”, dándole la razón a la
Generalidad de Cataluña derogando uno de los artículos de la LOMCE o como es
llamada, Ley Wert. Para sus impresentables miembros “es inconstitucional”
favorecer la escolarización en español en Cataluña. La norma obligaba a la
Generalidad a abonar ayudas de hasta seis mil euros para que los alumnos
pudieran estudiar en centros privados, y burlar así, la ilegal política lingüística
en vigor.
La España de las Autonomías y
su descentralización competencial ha acabado en eso, en la imposibilidad del
Estado de defender los derechos individuales de los españoles. Somos el único
país, donde una familia tiene que solicitar auxilio a la Justicia para que sus
hijos puedan estudiar en el idioma común de todos los españoles, algo
consagrado en la Constitución.
Los elementos que componen el
“Prostitucional” olvidan, que esas familias, pese a tener sentencias a su
favor, tropiezan con la negativa de la Generalidad y esas sentencias nunca son
cumplidas. En ese caso, ningún Alto Tribunal, tiene cojones de actuar contra
los rebeldes y hacer que se cumplan dichas sentencias.
Pero hay más, ayer fue un día
negro para España, ayer nuestro Gobierno cometió dos grandes indignidades,
condecoró a dos pistoleros separatistas (Mossos), y dio un importante paso
atrás en la negociación para la equiparación de salarios entre, Guardia Civil y
Policía Nacional, y Mossos. Indignante, a quienes se alzan contra la
Constitución se les condecora y se les paga bien, y a quienes defienden la
legalidad y a España, se les discrimina y se les maltrata.
La crónica de ayer, es la de
un Estado prostituido visto con perplejidad por su maltratada ciudadanía.
