Para hacernos una idea del
tipo de individuos que están en política, solo tenemos que fijarnos en lo
protagonizado por el parlamentario andaluz de Ciudadanos, Andrés Samper, un
diputado “chorizo y cutre” al que le han pillado “con el carrito de los
helados”.
Andrés Samper, pese a
percibir mensualmente 410 euros, en concepto de viajes y desplazamientos, para
viajar de Almería a Sevilla, ciudad en la que está la sede del parlamento
andaluz, un buen día decidió ofrecer a través de la plataforma Blablacar las
plazas libres de su vehículo, ingresando así 24,50 euros por ocupante. El
diría, un buen negocio, con dinero público me pagan espléndidamente el viaje, y
encima, consigo ingresos extra.
La Voz de Almería se enteró
del asunto y lo hizo público, la primera reacción de este “choricete” fue la de
desmentir la información diciendo que “alguien ha tomado una foto mía para
publicar eso”. Este periódico indagó, y vio que el diputado mentía, ayer mismo
renunció a su acta. El “jeta” de Juan Marín, líder de Ciudadanos en Andalucía,
nos trató de vender esa dimisión “como un ejemplo de honradez”.
Si el ya ex diputado Andrés
Samper pasará a la historia como un chorizo muy cutre, Juan Marín con su
comportamiento demuestra la “catadura moral” de los dirigentes de Ciudadanos,
catadura que parece haber sido detectada por la mayoría de la población, pues
de cara al 10-N todos los sondeos le vaticinan a los de Rivera una hecatombe de
proporciones bíblicas.
Este es un ejemplo más, de
que en la política hay demasiada gente que llega para servirse, y no para
servir a los ciudadanos.

es mejos meter a tu esposa en una empresa ficticia por al que no aparece , avalado con una buena texix comprada
cuanto dice que cobraba 50 EuroS no como los que reciben mansiones de regalo en Marruecos como un el ISIDORO