En Andalucía, en los últimos meses, uno tras otro han sido condenados cinco alcaldes comunistas de Izquierda Unida. En esta tierra no se suele hablar de la corrupción y de los actos delictivos perpetrados por los comunistas, porque siempre han estado eclipsados por la de un PSOE que más que como un partido político se ha comportado, durante casi cuatro décadas, como si de una organización criminal se tratara.
Resulta muy curioso que, para su supuesto innovador proyecto político denominado Sumar, Yolanda Diaz, la ya denominada “Barbie Roja”, a los primeros que ha invitado e incluido es a Izquierda Unida, representantes de la ideología política que más daño ha hecho y sigue haciendo a la humanidad. Le auguro a esta señora un rotundo fracaso.
A continuación, detallo la actividad delictiva desarrollada por estos cinco alcaldes comunistas andaluces camaradas de Yolanda Díaz.
El Juzgado de lo Social número cuatro de Córdoba ha condenado al Ayuntamiento de Montalbán (Córdoba) y a su alcalde, Miguel Ruz (IU), por la «vulneración de derechos fundamentales» de un funcionario municipal.
El alcalde de Nueva Carteya (Córdoba), Vicente Tapia (IU), ha visto hace unos meses como se ratificaba su condena de inhabilitación especial para empleo o cargo público por un delito de prevaricación administrativa.
Hace apenas un mes se conoció que la Sección de Apelación Penal del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) había confirmado la condena de ocho años y seis meses de inhabilitación especial impuesta por la Audiencia Provincial de Cádiz al ex alcalde de Espera, Pedro Romero (IU), por un delito continuado de prevaricación administrativa en relación a dos contrataciones.
También conocíamos a finales del año pasado que la ex alcaldesa de Rioja (Almería), M.ª Isabel Sánchez (IU), era también condenada a 12 años de inhabilitación por un delito de prevaricación al “enchufar” en el ayuntamiento a la entonces pareja del hijo del secretario-interventor .
Además, la ex alcaldesa de Manilva (Málaga), Antonia Muñoz (IU), está también imputada por la supuesta adjudicación irregular de contratos municipales a una empresa con vínculos familiares.
Recordemos también que, el líder de IU en Sevilla, Miguel López Adán, fue condenado a comienzos de 2021 al pago de una multa de 742.500 euros. Él es el ex director general de la Fundación para la Formación, Innovación y Cooperación, conocida como la Fundación DeSevilla y adscrita al Ayuntamiento hispalense en la etapa del socialista Alfredo Sánchez Monteseirín y de Antonio Rodrigo Torrijos (IU), y se le condena por estar implicado en el fraude de un millón de euros de las arcas municipales.
El problema, como vemos, no es solo de un partido en particular, el problema es que la izquierda en su conjunto parece tener serias dificultades en respetar las leyes y tiende a observar comportamientos delictivos.