Siempre
he defendido la igualdad de derechos de todas las personas
independientemente de cual fuese su orientación sexual, por ello, al
hablar hoy de la que se ha formado en Madrid en torno al autobús de
Hazte Oir, pienso que lo hago desde la objetividad de un
“políticamente incorrecto”.
En
el autobús de Hazte Oir que circulaba por Madrid, se leía “Los
niños tienen pene. Las niñas tienen vulva. Que no te engañen”,
algo evidente, pero que por lo visto, para algunos es un crimen
decirlo, pues es un mensaje que va contra la transexualidad infantil.
Desde este martes, el autobús permanece inmovilizado en una nave con
custodia de la Policía Municipal a la espera de que la Fiscalía se
pronuncie sobre si ha cometido un posible delito, que recurrirá la
decisión de la Policía al considerar que el vehículo está
«secuestrado» y que se están vulnerando los derechos de la
asociación.
Lo
de que los mensajes rotulados incitan al odio y a la discriminación,
me parece una auténtica barbaridad, no se puede vulnerar la libertad
de expresión, de información, de asociación y de circulación, de
una asociación católica, por parte de una administración local
gobernada por quienes en demasiadas ocasiones han demostrado su
desprecio y beligerancia hacia las ideas de los católicos.
El
autobús ha sido secuestrado, pues aunque el Ayuntamiento «se
acoge a una ordenanza por la que los autobuses publicitarios no
pueden circular por Madrid” esa ordenanza tiene un artículo que
permite a las ONG sacar autobuses publicitarios por la ciudad.
Hazte
Oír ha asegurado, que la organización sacará «más autobuses
a la calle» después de la «retención ilegal» por
parte de la Policía y ha apuntado que cuando consigan “liberarlo”
del parking de Coslada en el que se encuentra, se pondrá a circular
delante del Consistorio.
La
presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, vuelve a
hacer gala de su “progrez” y se alinea con los liberticidas, en
su mente debe pensar que puede ganar algún voto del colectivo LGTB,
para vergüenza del voto conservador y mayoritariamente católico que
la ha votado.
En
los colegios públicos de todo el país, sobre todo en las CCAA
gobernadas por la izquierda radical, se está impartiendo a nuestros
hijos, de forma descarada unas veces o subliminal en otras,
adoctrinamiento sexual incompatible con los valores que, muchos
católicos y no católicos, intentan transmitirles a sus hijos en
familia. Esa es una de las causas por las que el que puede lleva a su
hijo a un colegio concertado o privado, casi todos ellos religiosos. Desconozco, si el homosexual o el transexual nace o se hace, pero la naturaleza debe seguir su curso sin necesidad de incitar o hacer una especie de apología de ello.
No
hace mucho, por Pamplona circuló otro autobús diciendo todo lo
contrario, mentía en todo lo rotulado, y nadie lo inmovilizó.
Estamos ante una campaña para acabar con la “familia”, pues sus
enemigos saben que acabando con ella y los valores que representa,
acabarán con nuestra sociedad.
Tras
lo ocurrido en Madrid, en otras capitales como Valencia, ya han dicho
desde su ayuntamiento que no van a permitir que circule por sus
calles. Como podemos observar, la intolerancia cada vez está más
presente en nuestra sociedad, y las administraciones de izquierdas lo
hacen, nada más y nada menos, en nombre de su supuesto progresismo,
cuando no hay nada más progresista que el respetar la libertad de
quien no piensa como tú.

Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Totalmente de acuerdo. No dejar expresarse al que opina diferente es demostrar un miedo hacia un argumento que te pueda ganar. La censura es una expresión de la covardía intelectual.