El escándalo protagonizado por el yerno del Rey ha traído como consecuencia que muchos ciudadanos se planteen si sobre un personaje de posición tan elevada puede caer todo el peso de la Ley.
Sin duda se hacen esa pregunta debido a la creencia generalizada, y que yo comparto, de que la justicia no es igual para todos.
La credibilidad de los ciudadanos en nuestra justicia está bajo mínimos, principalmente por su politización y su falta de independencia, y este caso puede convertirse en la auténtica “prueba del algodón” de nuestro maltrecho tercer poder y de nuestro Estado de Derecho.
Tenemos que reconocer que el proceso judicial del caso Urdangarin va a ser mirado con lupa por todos, por los expertos y por los legos en asuntos jurídicos, y al más mínimo indicio de trato de favor la ciudadanía va a reaccionar.
En este caso debemos de diferenciar el componente privado y el público. El Sr. Urdangarin está casado con una de nuestras infantas, según la prensa del corazón, ella está enamorada de su marido, y por lo tanto se le plantea un grave problema. Desde mi punto de vista la Infanta Cristina debería tomar una decisión, la de renunciar a todos sus derechos dinásticos y relativos a su pertenencia a la Casa Real, para así, como una ciudadana más afrontar junto a su marido la defensa de su inocencia ante la avalancha judicial que se le avecina. Lo que no puede hacer es mantener su privilegios e intentar ayudarle desde ellos.
Hoy mismo ha publicado el diario El Mundo un sondeo sobre lo que piensan los españoles sobre la Monarquía. En ese sondeo se muestra un apoyo masivo de la población a su Rey y a su Príncipe, un rechazo casi absoluto al comportamiento de Iñaki Urdangarin, y lo ya comentado por mí, el 80% afirma que la justicia no es igual para todos. También conviene resaltar que la gran mayoría considera que la Casa Real no ha gestionado nada bien este asunto.
Viendo los resultados del sondeo podemos comprobar como la ciudadanía considera culpable al marido de nuestra Infanta Cristina sin haber sido aún juzgado, si tener en cuenta la presunción de inocencia, pero es que el pueblo es así, recibe la información del caso por diversos medios, la procesa, y el resultado en este caso es el de culpabilidad. Todo esto, es fruto sin duda de la gravedad de las acusaciones contra este señor, y sobre todo lo que nos ha transmitido con su comportamiento, alguien con la vida resuelta, la suya y la de sus descendientes, con una posición social que para si muchos la quisieran, y resulta que, al parecer, se dedica a conseguir grandes cantidades de dinero aprovechándose de su posición como miembro “paracaidísta” de la Casa Real. Un comportamiento impresentable.
La gran pregunta es la de porqué si se sabía desde hace más de cinco años sus andanzas, que también hizo públicas el diario El Mundo, como es posible que el Rey no haya reaccionado mucho antes. No quiero ni pensar que esta inacción haya sido fruto de la intervención de la esposa del “presunto”, ya que de comprobarse este supuesto, sería fatal para nuestra Monarquía.
No obstante, confío en la neutralidad de la Corona en este caso, ya que desde mi punto de vista debe de ser la más interesada en que se haga justicia, para que así la sensación popular de que los malhechores de alta alcurnia tienen impunidad, desaparezca.
El tema que hoy tratas es muy delicado, pero importante.Está claro que la avaricia rompe el saco.Qué pena que después de una persona de vivir tan bien y con tantos privilegios, no tenga suficiente. Por eso la realeza se debería casar sólo con gente de su misma condición.
Espero que sólo le repercuta a él y la familia real siga intacta. Hay que esperar al juicio y saber si verdaderamente es culpable o no.
Creo que como bien has dicho, la Corona es la principal interesada en que el asunto se aclare públicamente, sin trampa ni cartón. Para nada les interesa que su posición social influya en el juicio. Y por supuesto, antes de considerarlo culpable, habría que esperar para ver como trascurre el juicio. Asunto muy delicado, y supongo que también difícil de tratar incluso para la Realeza. En cualquier caso, un tema interesante sin duda.Un beso!