Un
ministro del Gobierno de España no puede dedicarse, en sede
parlamentaria, a coaccionar a los medios de comunicación críticos
con su gestión. Es cierto, que si las últimas informaciones
periodísticas sobre Hacienda, fueran falsas, como dice Cristóbal
Montoro, se le estaría haciendo un daño enorme a la Agencia
Tributaria, pero señor ministro, todo parece indicar que en esas
informaciones hay mucho de verdad.
Que
diga usted en el Congreso, que hay medios de comunicación críticos que tienen
problemas económicos y que han ido a comunicárselo a usted a su
despacho, para apostillar que esos mismos medios tienen contraída
una gran deuda con Hacienda, crea una perversa relación causa-efecto
entre, medios críticos y medios deudores, con la Agencia Tributaria.
Al no puntualizar, la sombra de la sospecha recae sobre todos los
medios que no son voceros del actual Gobierno.
Él
no es quién para anunciar en el Parlamento si los medios tienen o no
tienen deudas con Hacienda, hablar en los términos que lo hizo
metiendo a todos en el mismo saco resulta intolerable, con que un
solo medio estuviera al día de sus obligaciones tributarias sus
palabras resultarían injustas y dañinas, pues acusar sin
especificar es impropio de un ministro de una democracia seria.
Parece
que el ministro Montoro ha amenazado en toda regla a los medios que
investigan lo que hace Hacienda y su propia gestión, parece que si
siguen por ese camino, Hacienda les puede someter a una inspección a
conciencia.
Y
es que la gestión de Montoro no hay por donde cogerla, trato de
favor a la Infanta y a CEMEX, ademas de una purga ideológica, como
reconoció el ministro, entre su personal.
En
lineas generales, la intervención del ministro Montoro en el
Congreso me pareció bochornosa, y conforme pasa su mandato me da la
sensación de que posee carencias democráticas difíciles de
corregir.