Hoy decide la Mesa del Congreso si Amaiur y UPyD van a disponer de grupo parlamentario propio. Respetando escrupulosamente la legalidad ninguno de los dos cumple los requisitos necesarios para tenerlo, pero hay que tener en cuenta que en anteriores legislaturas si se ha flexibilizado la norma.
Casi todos estaremos de acuerdo en que la prudencia es lo que debe presidir la toma de decisiones políticas. A este respecto conviene recordar el discurso ejemplar que Don Quijote le estampó a Sancho cuando le fueron a hacer gobernador de la Ínsula Barataria. Una de las máximas contenidas en ese discurso era el aforismo siguiente: “Sancho, jamás debes doblar la vara de la justicia; pero, si alguna vez hubieres de hacerlo, que sea para la misericordia”.
De una parte tenemos a UPyD, partido constitucionalista, defensor de lo que nos une a todos los ciudadanos españoles y propulsor de medidas para regenerar nuestra democracia. El partido liderado por Rosa Diez ha pasado de uno a cinco diputados, y se podría dar el caso de que si no prospera su petición de que le dejen formar grupo propio, al tener el Grupo Mixto mas de 20 diputados, dispondría de menos medios y menos oportunidades que en la legislatura anterior, algo totalmente injusto.
De otra Amaiur, un partido, dirigido y compuesto, por terroristas y por personas que no condenan la violencia, un partido que utiliza las ventajas que le da el Estado de Derecho para introducirse, y así desde dentro, intentar destruirlo.
En la Mesa del Congreso de los Diputados el Partido Popular goza de mayoría, espero que en su decisión no prime el saber que UPyD y su líder, Rosa Diez, van a proponer medidas que a los ciudadanos les parecen muy razonables y a las que ellos siempre se han opuesto con el fin de eternizar el bipartidismo. Si el PP piensa que mientras menos intervenga UPyD y menos propuestas presente, mejor para ellos, se estará equivocando y que no dude que los ciudadanos le pasaran factura a medio plazo.
En lo referente a Amaiur, también decir que sería muy preocupante que se le ayudase en este tema, ya que esto lo único que demostraría es la degradación política y moral de nuestra democracia, cuando hay tantísimos españoles que desean que el nuevo gobierno inicie los trámites pertinentes para ilegalizar y expulsar a los partidos proetarras de las instituciones.