Nuestro ministro de Defensa,
Pedro Morenés, protagonizó ayer en el Congreso un vergonzoso espectáculo en el
que despreció a la comandante Zaida Cantera, víctima de acoso sexual que estaba
presente en la sesión en la tribuna de invitados.
Morenés estaba siendo
preguntado por la diputada Irene Lozano (UPyD) en la sesión de control al
Gobierno por el caso de la comandante Zaida Cantera, jefe militar que fue acosada
sexualmente por un superior que fue condenado a dos años de cárcel por ello.
Tras la condena al teniente
coronel, la comandante sufrió y denuncio, el acoso y la persecución, de que fue
objeto por parte de coroneles y generales, que hasta intentaron fabricar un
caso contra ella para meterla en la cárcel. Los responsables del ministerio de
Defensa no solo no ampararon a la comandante, si no que siempre empatizaron
con los acosadores, algo inadmisible en
una sociedad democrática.
Ayer Morenés, no solo
ignoró por completo a la comandante, allí presente, sino que solo se dedicó a
atacar a la diputada de UPyD por atreverse a denunciar el caso y preguntarle,
acusándola de bajeza moral, de convertir el Congreso en un circo mediático y de
manchar el buen nombre de las FFAA. Morenés aseguró que en su ministerio se
mantiene una política de tolerancia cero con el acoso sexual y que son tenaces
en la lucha, por la igualdad y la dignidad de la mujer, solo frases que no son
acompañadas de hechos.
No se puede permitir, que
los responsables de los atropellos y las vejaciones a la comandante Zaida
Cantera, sigan promocionándose en el Ejército mientras ella se vio obligada a
abandonarlo. Nuestras FFAA evidentemente no se han modernizado, pues aún quedan
importantes reservorios de machismo e intransigencia, el Ejército aún no se ha
reinsertado en la democracia. Mientras haya ministros que protejan a militares
de alta graduación que se dedican a acosar a mujeres militares y no las socorra,
se conculcará el más sagrado de los códigos de honor y se fallará a esa Patria
a la que le deben lealtad.
El que acosa o maltrata a
una mujer abusando de la autoridad que le da el uniforme que porta, es un
reaccionario y un miserable, alguien que no puede tener disculpa de ningún tipo.
El ministro se ha puesto de
parte del agresor y de sus cómplices, sigue protegiendo a un acosador
sentenciado y en libertad provisional, a un individuo que al cruzarse con su
víctima hacía con los dedos la forma de un revolver y simulaba darle un tiro, a
alguien que ha sido premiado con un ascenso. Y mientras tanto, ella, la víctima,
ha tenido que dejar el Ejército.
Sr. Morenés, recupere la
vergüenza y la dignidad perdidas, y dimita.
