Sé que a muchos les extrañará
mi decisión de votar a UPyD, ese partido que según los medios de comunicación
no tiene opciones ni de entrar en el Parlamento. Cuando lo cierto es, que UPyD
ha sufrido una terrible campaña en su contra intentando hacerlo invisible,
excluyéndolo como opción en los sondeos telefónicos, de eso hay pruebas,
excluyéndolo de la mayoría de los debates, y no de todos gracias a sus
continuos recursos ante la Junta Electoral Central, y dando siempre a entender
que votar a UPyD es tirar el voto, que no era un voto útil.
En esta campaña que hoy
finaliza hasta me he atrevido a repartir propaganda por las calles de un par de
pueblos del área metropolitana de Sevilla, antes de empezar me preguntaba que
frases les diría a las personas a las que le entregaba esa propaganda, lo tuve
claro, les decía “este es el único partido que lleva a los chorizos ante la Justicia”.
Pero UPyD, no solo ha sido
y es, el abanderado de la lucha contra la corrupción política en España, UPyD
es muchas cosas más y por todo ello hay que votarle. UPyD es también el
abanderado en la defensa de la igualdad de todos los españoles, por ello aboga
por que las competencias de los principales servicios básicos, tales como
Sanidad o Educación, los recupere el Estado para que de esa manera, todos los
españoles, vivan donde vivan, reciban unos servicios básicos de igual calidad,
cosa que ahora ni por asomo ocurre. UPyD siempre ha abogado por que la Justicia
recupere su independencia, ya que sin separación de poderes no hay democracia,
al igual, que propugna un cambio en la Ley Electoral a fin de que lo que los
ciudadanos votan quede reflejado en el parlamento, al contrario delo que sucede
ahora, y muchas cosas más.
Por ello, como entiendo que
UPyD y sus propuestas son la única posibilidad que existe de regenerar nuestra
democracia y nuestra sociedad, voy a darle mi voto.
Nos dicen que el cambio al
bipartidismo son eso que llaman “los emergentes”, más bien diría yo que lo que
se pretende es engañar a los ciudadanos con un auténtico “cambiazo”, pues los
nuevos ya se comportan como los antiguos. Ni el partido patrocinado por el
poder financiero, ni el patrocinado por Venezuela e Irán, van a hacer
absolutamente nada de lo que cada vez más españoles desean, una sociedad más
justa, más democrática, más libre, más igualitaria, más solidaria y más unida.
Frente a la manipulación de
las encuestas, es evidente, que si los españoles quieren, la voz de UPyD se
seguirá escuchando en el Parlamento y todavía habrá esperanza de equipararnos a
las democracias de nuestro entorno.
