El
Sindicato Unificado de Policía (SUP), sindicato mayoritario del
Cuerpo, ha declarado que tiene la intención de crear un instrumento
encaminado a acosar a los corruptos y, nada mas y nada menos, crear
una plataforma policial contra la corrupción, entiendo que, al margen de las
estructuras oficiales del Estado.
La
intención del SUP, es la de actuar contra políticos, mandos
policiales, jueces, fiscales y cualquier persona que no sea
escrupulosa en la aplicación de la legalidad y la persecución de
los delitos.
Esta
es una noticia que aparece en los medios escritos, no demasiado
resaltada, pero que para mí tiene una importancia extrema por lo que
da a entender y lo que supone. Hasta el propio SUP da a entender, que
los principales actores del estado de Derecho están implicados hasta
las cejas en el latrocinio sistemático a la ciudadanía. Esto es muy
fuerte.
Ya
no somos algún que otro bloguero, los que desde nuestra ínfima pero
letal arma, me estoy refiriendo al teclado de nuestro PC, expresamos
nuestra opinión y nuestra visión sobre la realidad de nuestra
sociedad. Ahora es la mayor parte del colectivo policial el que
manifiesta a cara descubierta cual es el estado de salud de este
sistema, que seguimos llamando democrático, aunque todos sabemos que
es una mezcla de partitocrático y cleptocrático.
Los
policías de a pié parecen no tener dudas, ellos parecen tener muy
claro que los mandos policiales son, cómplices y subordinados, de
los políticos corruptos, y que no tienen ningún problema ni
escrúpulo alguno, a la hora de entorpecer las investigaciones sobre
corrupción, para así proteger a quienes les ponen en el puesto, y
en definitiva, a quienes les pagan.
Pero
es que el SUP, también deja meridianamente claro, que los jueces
protegen a los políticos corruptos y que no se dedican a perseguir
los delitos, ya no es que nuestra Justicia no sea independiente, es
que es golfa; lo hemos visto en el caso Palau, el juez Pijuan se
dedicaba a guardar en un cajón los informes de las investigaciones
policiales para que “durmiesen el sueño de los justos”, sin
mover un solo dedo para esclarecer el asunto y así beneficiar a sus
“amigos”.
Y
que decir de los fiscales, a estos también se refiere el SUP, un
cuerpo que teóricamente esta jerarquizado y le debe obediencia a la
Fiscalía General del Estado, pero que en realidad va demasiado por
libre y actúa al dictado del poder político de turno; recientemente
hemos tenido el ejemplo del Fiscal de Cataluña en relación, a su
bochornosa y sospechosa actuación, en el asunto de la denuncia del
diario El Mundo sobre la corrupción de CiU, en donde esa Fiscalía
se ha convertido en la defensora a ultranza de los corruptos.
El
problema es que la situación puede convertirse en esperpéntica, la
policía va a investigar por su cuenta y riesgo, a escondidas de sus
mandos y sin que se enteren los jueces, cuando consigan datos sólidos
sobre un caso de corrupción realizarán un informe y decidirán a
través de que medio informativo o partido minoritario, sí de los
que claman por la regeneración democrática, lo filtran para que la
opinión pública se entere y los responsables políticos y
judiciales no tengan mas remedio que actuar.
Hemos
llegado a una situación que tiene difícil retorno, por supuesto que
habrá alguno que otro juez o fiscal honesto y alguno que otro mando
policial honesto, pero se le puede calificar de honesto al que sabe
lo que hacen sus compañeros, calla, no denuncia y mira para otro
lado. El gran problema es que la ciudadanía ya no confía en el
propio sistema porque se ha dado cuenta de que en esta España hay
gente intocable que dispone de impunidad absoluta al estar protegida
por los distintos poderes del Estado.
Pese
al esperpento, aplaudo la decisión del SUP, vamos sumando, ya somos
mas los que le hemos declarado la guerra total a los corruptos y a
sus “honorables” cómplices.