Si
los grandes contratistas del Estado quieren financiar a los partidos
políticos, su manera de saltarse la ley es, hacer donaciones a la
Fundación Ideas (PSOE) o FAES (PP). Como la ley la hicieron ellos,
con la disposición adicional séptima de la Ley de Financiación de
los Partidos Políticos solucionaron el asunto.
Grandes
constructoras, bancos y las principales empresas del sector han
donado alrededor de 100.000 euros anuales a la Fundación Ideas del
PSOE, a la vez que muchos de ellos lo hacían también a FAES. Vemos
como las grandes corporaciones no se mueven por ideología,
sencillamente se quieren llevar bien con el que gobierne para así
tener negocio.
Un
buen sistema para burlar la ley de financiación de partidos, esa que
impide a las compañías que reciben contratos de las
Administraciones dar dinero a las fuerzas políticas, pero como ya
dije anteriormente, con una simple disposición adicional de la
propia ley, se garantizaron saltarse la propia ley, algo muy propio
del PPSOE y de sus “teloneros”. Como vemos, los viejos partidos
no cejan a la hora de defender sus intereses Eso si, lo del PSOE es
mucho mas escandaloso, ya que la fundación y el partido tienen el
mismo gerente, Xoan Cornide.
Los
dirigentes socialistas han dicho la famosa frase de “Lo hemos
declarado todo al Tribunal de Cuentas”, con esa frase creen estar
salvados, cuando todos sabemos que los consejeros ese tribunal están
puestos a dedo por los partidos políticos y encima no les puede
investigar, solo se limita a ver la documentación que
voluntariamente le cede cada partido.
Cuando
el PSOE gobernaba, en un solo año, Ideas recaudó un millón de
euros, a lo que habría que sumar las subvenciones
públicas que recibe. En una sociedad democrática y transparente,
algo muy alejado de lo que tenemos aquí, lo normal sería que se
investigara a donde ha ido a parar todo ese dinero. Yo personalmente no tengo
la menor duda, ese dinero habrá servido para financiar al PSOE, y
supongo que con FAES pasará lo mismo.
Esta
claro, que la Ley de Financiación de 2007 se aprobó con mala fe y a
sabiendas de que con las disposiciones adicionales quedaba desactivada.
Hecha la ley, hecha la trampa refran de España y sus ex-colonias.