Si analizamos detenidamente
todo lo que está sucediendo en este país llamado España, nos damos cuenta de
que estamos inmersos en un proceso de descomposición sin precedentes, me
atrevería a decir que incluso mucho más grave que el que sufrió España durante
la II República, sencillamente, porque por entonces los gobiernos de España,
fueran del signo que fuesen, trataban de aplicar las leyes y combatían
claramente el separatismo.
Ayer, el portavoz de las
CUP en el ayuntamiento de Barcelona, un individuo llamado Josep Garganté,
durante la votación para quitar la medalla a la Infanta Cristina, dijo “si el
Rey quiere corona, corona le daremos, que venga a Barcelona y el cuello
cortaremos”, es decir, amenazó de muerte al jefe del Estado, un cargo público
desde una institución, y a esta hora, en vez de estar en la cárcel y pendiente
de juicio, está en libertad.
Y este de las CUP,
pertenece a un partido, que es apoyado por un régimen, el de Venezuela, que
trabaja desde hace tiempo para destruir nuestra nación. Y me remito al video
hecho público recientemente en donde se ve a dirigentes de las CUP y Podemos,
subir a una aeronave militar venezolana.
Mientras esto ocurre, Pedro
Sánchez, sigue intentando conseguir el apoyo de estos “traidores” para que le
apoyen en su investidura, pese a que “En Comú Podem” e incluso el PNV, le
exigen a Sánchez para apoyarle, el derecho a la autodeterminación. Vamos, de
locos.
En España disponemos de
leyes, unas mejores y otras peores, el problema es que los que tienen la
obligación de cumplirlas y hacerlas cumplir, no lo hacen.
Me das la sensación, de que
todo lo que conseguido desde la Transición, se puede ir en poco tiempo al
garete.
