Tras los acontecimientos
políticos ocurridos ayer, podemos decir sin temor a equivocarnos, que la pelota
está en el tejado de Pedro Sánchez.
Es muy triste, que el
futuro de todos nosotros, que el futuro de España, se esté librando en el mundo
de las estrategias que están poniendo en práctica casi todos. Rajoy le comunica
al Rey que al no tener apoyos suficientes renuncia, por ahora, a presentarse a
la investidura, por lo que le pasa la patata caliente al líder socialista, e
Iglesias le hace una propuesta imposible de aceptar a Pedro Sánchez. Los
españoles tenemos la gran desgracia de que, tanto Rajoy como Sánchez, se juegan
su ser o no ser, en este envite.
Según las encuestas, y
estas sí que me las creo, 4 de cada 5 españoles son contrarios a un pacto del
PSOE con extremistas (Podemos e IU) e independentistas, incluidos 3 de cada 4
votantes socialistas. Es evidente, que casi todos están convencidos de que ese
pacto causaría daños irreparables a España y a la convivencia entre españoles.
A casi nadie se le escapa, que ese
acuerdo dañaría gravemente nuestra imagen exterior, provocaría una huida de la
inversión (más paro), y los mercados perderían su confianza en nosotros.
Llegados a este punto, lo
recomendable sería el acuerdo entre los partidos que comparten el mismo modelo
de Estado y los principios esenciales que articulan nuestra convivencia, es
decir, PP, PSOE y Ciudadanos, haciendo posible un Gobierno de fuerzas
constitucionalistas, pasando a segundo término quien es el presidente ¿Cómo va
a pactar el PSOE con quien pretende crear un Ministerio de la Plurinacionalidad
dirigido por un separatista catalán?
Se conoce, que Felipe
González ha convocado de urgencia a la vieja guardia del PSOE para tratar el
asunto. Entre ellos y los barones socialistas, deben persuadir a Pedro Sánchez
de que opte por el patriotismo en vez de ser rehén de extremistas y
separatistas. Por España, por todos los españoles.
