Los efectos del triunfo, de
Pablo Iglesias y sus tesis en Vistalegre, ya se han empezado a notar en el
comportamiento de los parlamentarios de Podemos en los Plenos del Congreso de
los Diputados. Los podemitas optan ya claramente, por la bronca continua, los
gritos y las gesticulaciones exageradas, y todo ello aderezado con dosis enormes
de mala educación.
Si hay alguien que refleja
con claridad, el sentir y el proceder de los diputados podemitas, esa es Irene Montero,
la actual “follamiga” del Macho Alfa del partido, alguien de la que incluso se
comenta que puede ser designada para sustituir al brillante, pero caído en
desgracia, Iñigo Errejón. Pretenden sustituir a un cisne por una simple pata.
Montero forma parte del
“núcleo duro” de Podemos, y pese a su juventud, ha demostrado sobradamente sus
dotes como activista ultraradical en innumerables ocasiones desde los 16 años.
No pretendo crear polémica,
pero me chirría demasiado que la “barragana” de un líder político sea aupada
por este a puestos orgánicos de máxima responsabilidad, para mí, es algo
absolutamente incompatible, pues por su relación libidinosa con el líder
supremo, nunca otros u otras de más valía que ella, optaran en condiciones de
igualdad a responsabilidades dentro de Podemos.
Al final, eso de la nueva
política, se va a parecer demasiado incluso a lo que se quedó antiguo hace
mucho, los ticks de señor feudal de un Iglesias que va de “feminista” por la
vida, pero que en realidad apesta a macho de manada.
Siempre se ha criticado en
este país a los líderes políticos que han permitido que sus esposas accedan a
alcaldías o a otros cargos, siempre dando a entender que lo conseguían, no por
méritos propios, sino por ser la señora de tal señor ¿Qué opináis sobre este
caso?
