Ayer se iba a celebrar en la
Facultad de Derecho de la Universidad de Sevilla, el debate titulado “El
género, liberación o imposición”, un debate que iba a mantener la escritora,
Alicia Rubio, autora del libro “Cuando nos prohibieron ser mujeres y nos
persiguieron por ser hombres”, libro muy crítico con la llamada “ideología de
género”, y representantes de PP, PSOE, Ciudadanos y Vox.
Podemos, no solo rehusó
asistir al acto, sino que a través de las RRSS, amenazó a quienes iban a
participar, consiguiendo que renunciaran todos menos Vox, y animó a sus radicales para que
impidieran su celebración.
Al acto asistieron dos
centenares de personas, de los cuales, la mitad eran feministas y podemitas,
decididos a impedir que se celebrara. A los gritos de “Mi cuerpo, mi vida, mi
forma de follar, no se arrodilla ante el sistema patriarcal” o “si el Papa
estuviera preñado, el aborto sería sagrado”, empezó el boicot, las actitudes
violentas y las amenazas. La presidenta de la asociación organizadora llamó a
la Policía, pero el Rectorado como siempre le hizo el juego a los violentos e
impidió que la Policía interviniese, condenando con su actitud la celebración
del debate.
Nuestras universidades ya no
son lo que deberían ser, espacios plurales donde se garantiza la libertad de
expresión, desde hace tiempo son nidos de radicales comunistas que impiden por
la fuerza que nadie que no piense como ellos pueda expresar sus ideas.
El Feminismo se ha aliado con
los radicales de izquierda y los utiliza como perros de presa. El Feminismo es
hoy en día, aún más peligroso que el detestable machismo, pues no conozco a
ningún hombre que intente que las feministas no expresen sus ideas. Se sabe y
nadie mueve un dedo para impedirlo. Si quieres realmente la igualdad entre
hombres y mujeres, no puedes ser feminista ni machista, es evidente.
Hechos como los de ayer en
Sevilla, empiezan a ser habituales, y quienes tienen la obligación de hacer
cumplir las leyes, y defender nuestras libertades, no actúan.
