Hoy en día es muy difícil decir cual es el principal problema de los españoles, debido a que todo está mal y que las políticas que se aplican desde el Gobierno, que en muchos casos comparte el PP, no solo son equivocadas, sino que además perjudican enormemente a los españoles.
Uno de los problemas más graves que padecemos es el del acceso a la vivienda, que por la poca oferta que hay y la gran demanda, ha hecho que los precios se disparen. Comprarse una vivienda es un auténtico lujo fuera del alcance de la mayoría, sobre todo, de esas parejas jóvenes que querrían formar una familia. El problema de la falta de vivienda asequible y nuestro ridículo índice de natalidad, evidentemente, van en paralelo.
Y si hablamos del alquiler, más de lo mismo. Resultan indignantes los datos que ha dado el Instituto Nacional de Estadística (INE) al respecto. Más de la mitad de los inquilinos que alquilan una vivienda en España ya son extranjeros pese a representar al 18% de la población. La llegada estos últimos cinco años de más de tres millones de extranjeros, no solo ha transformado la composición demográfica del país, además está teniendo un impacto directo y demoledor en el mercado de la vivienda.
Uno de los factores determinantes que explica por qué los extranjeros alquilan cada vez más viviendas es su mayor acceso a ayudas públicas en comparación con los españoles. Estas subvenciones y prestaciones gubernamentales permiten a muchos inmigrantes hacer frente a los elevados costes de los arrendamientos, algo que resulta cada vez más complicado para una parte importante de la población nativa.
Mientras que muchos españoles ven cómo sus ingresos no alcanzan para cubrir los precios actuales del alquiler, los extranjeros logran incorporarse al mercado gracias a estos apoyos públicos, generando un desequilibrio que afecta directamente al acceso a la vivienda de los ciudadanos españoles. Esta dinámica ha provocado que el español no pueda alquilar en muchos casos, mientras que los inmigrantes sí pueden hacerlo con el respaldo de las ayudas.
Este escenario plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del sistema de prestaciones públicas y su impacto real en el mercado inmobiliario español. La llegada masiva de extranjeros está reconfigurando quiénes son los inquilinos en España, un cambio que refleja tanto la evolución demográfica del país como las consecuencias de las políticas de ayudas en un contexto de escasez de vivienda asequible.
Por todo lo expuesto, también en este sector se ve como claramente la “prioridad nacional” que defiende VOX es de puro sentido común. Nuestros gobernantes deben solucionar primero nuestros problemas y después, si sobra, que solucionen los problemas de los que acaban de llegar y ni ellos ni sus padres han contribuido a ese llamado “Estado del Bienestar” que poco a poco se está convirtiendo en el «Estado de la Escasez” gracias a la izquierda y a la cobardía de esos que pretenden representar a todos los que no son de izquierdas.
En paralelo a la implantación de ese sentido común que representa la Prioridad Nacional, es evidente, que habría que retomar urgentemente la construcción de vivienda pública y asequible, porque no puede ser que en la década de los 60 y los 80 se construyera más vivienda pública en un año que actualmente en diez. La dejadez de nuestros gobernantes en este campo, la irresponsabilidad en este campo de los distintos gobiernos del bipartidismo es imperdonable.
por supuesto que sí, no hay duda del artículo de hoy