El Tribunal Supremo ha dictado sentencia contra el exministro de Transportes José Luis Ábalos, al que considera miembro de una organización criminal dedicada a obtener beneficios ilícitos mediante adjudicaciones, influencias políticas y el uso irregular de recursos públicos. La Sala Penal ha acordado imponerle una pena de más de 24 años de prisión. La sentencia ha sido aprobada por unanimidad. No podemos olvidar que Ábalos, de 2017 a 2021, fue el hombre de máxima confianza de Pedro Sánchez y una de las figuras más influyentes del PSOE. Permanece encarcelado desde finales de noviembre junto a su exasesor Koldo García.
Este alto tribunal también ha condenado a Koldo García a 19 años de cárcel por su participación en la trama. La sentencia considera acreditada la existencia de una estructura organizada que actuó con ánimo de lucro y que utilizó su posición dentro de la Administración para favorecer determinados intereses empresariales.
Ha causado gran satisfacción entre los españoles el hecho de que el empresario, Víctor de Aldama, que aunque también ha sido condenado, los magistrados hayan apreciado una atenuante muy cualificada por su colaboración con la Justicia, ya que su confesión y la información aportada durante la investigación han sido consideradas decisivas para esclarecer los hechos. Por ello, las penas impuestas a Aldama no superan individualmente los dos años de prisión, lo que le permitirá evitar el ingreso en la cárcel al carecer de antecedentes penales. La postura fue defendida durante el juicio tanto por la acusación popular como por el fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, pese a la oposición de otros fiscales, que como solo defienden al capo que reside en La Moncloa, han tratado de impedirlo.
Ver ahora el video de Ábalos cuando intervino en el Congreso de los Diputados en la Moción de Censura contra Mariano Rajoy produce sonrojo y deja al descubierto las dos caras del PSOE, la de supuestos tipos honrados antes de llegar al poder y la de ladrones una vez conseguido.
Es evidente que para el Tribunal Supremo ha quedado acreditada la existencia de una trama de corrupción que operó aprovechando posiciones de poder institucional y que reportó beneficios económicos a sus integrantes a costa de recursos públicos, es decir, que se llevaban crudo el dinero de nuestros impuestos para utilizarlo en sus más abyectos vicios.
Tras esta sentencia, Pedro Sánchez, está más acorralado que nunca y como ha advertido, Santiago Abascal, con toda la razón, hará “todo lo que pueda” para mantenerse en el poder, lícita o ilícitamente. Ningún español de bien tiene la más mínima duda de que esa organización criminal de la que habla el Supremo en la sentencia la dirigía Pedro Sánchez por ello ¿Cómo va a querer Sánchez dimitir o convocar elecciones sabiendo el futuro judicial que le espera?
Los españoles debemos estar muy atentos, ya que Pedro Sánchez va a hacer lo que sea, absolutamente todo, con tal de mantenerse en el poder a cualquier precio. Hasta es capaz de propiciar cualquier barbaridad o ilegalidad con tal de cambiar el sentido del voto de cara a cuando él decida que se lleven a cabo las próximas elecciones generales.
Hay contar con la ayuda de Trump para que esté empezando a derrumbarse este gobierno