El intento del Partido
Popular de extrapolar el experimento positivo de Navarra Suma a nivel nacional
parece que ha nacido muerto ante la negativa de Ciudadanos sin ni siquiera
sentarse a hablar de la posibilidad. La vicealcaldesa de Madrid, Begoña
Villacís, ha despejado cualquier duda al decir que “nosotros tenemos muy claro
que Cs es un proyecto absolutamente autónomo, totalmente independiente”.
Ciudadanos es un partido que
se rige por el único interés personal de su líder, y formar parte de una
coalición cuyo líder lógico, por su actual representación parlamentaria sería,
Pablo Casado, truncaría la ambición de Rivera de convertir a Ciudadanos en el
referente de la oposición, y a él situarlo en el disparadero con destino a La
Moncloa, su gran sueño.
Por otra parte, si “España
Suma” solo pretende ganar las elecciones y ocupar el poder, sin plantearse
realizar los cambios de calado que ansían muchos españoles, sería mejor porque
impediría a la dañina izquierda gobernarnos, pero en el fondo, sería más de lo mismo.
Me sorprende que, cuando se
le pregunta a los militantes del PP a quien se parecen más o que otro partido
les agrada más, casi al unísono dicen que a VOX, casi ninguno dice que a
Ciudadanos, pues entienden que los de Abascal representan lo que ellos fueron,
los depositarios de los valores y los principios que siempre defendió la
derecha española. Entonces ¿por qué la oferta solo se le dirige a los de
Rivera? Creo sinceramente, que “España Suma” es una ocurrencia, un dardo
veraniego envenenado destinado a desgastar a los oportunistas de Ciudadanos.
Otra cosa sería, si de verdad
el PP y su líder, Pablo Casado, pretendiesen crear una coalición de Frente
Nacional destinada a neutralizar todos los peligros que acechan a nuestra
Nación y cambiar todo lo necesario para conseguirlo. El problema es, que en
este caso, VOX seguro que estaría, pero el equidistante Ciudadanos, seguro que
no.
