Espartinas es una localidad
sevillana situada en el área metropolitana de la capital hispalense, hasta las
últimas elecciones municipales fue siempre gobernada por el Partido Popular.
Aunque la forma de gobernar
de los populares en esa localidad era “vox populi”, a raíz de perder el poder
han ido conociéndose una serie de hechos que demuestran que un mismo partido no
puede mantenerse en el poder durante décadas.
Javier Jiménez, ex primer
teniente alcalde con el Partido Popular, y durante años alcalde de Espartinas
en la sombra, debido a la ineptitud de quien heredó la alcaldía de su madre, se
autoconcedio un préstamo con fondos procedentes de una sociedad municipal de la
que él mismo era consejero delegado. Ahora ha salido a la luz dicho contrato
firmado por la misma persona como prestamista y prestarario, un auténtico
escándalo.
Cuando dicho contrato se
firmó, la citada sociedad municipal hacía un mes que había aprobado un plan de
ajuste que incluyó un ERE que afectó a mas de 70 trabajadores, algo que nos da
una idea de la catadura moral del que durante muchos años ha sido dueño y señor
de Espartinas.
Dicho préstamo nunca fue
comunicado a la junta general de la empresa municipal, y preguntado Jiménez ,
afirma que fue un simple “adelanto de Tesorería”, adelanto que curiosamente
nunca fue devuelto por él.
Pero es que además, cuando
dicha sociedad ya se encontraba en disolución y liquidación, se han detectado
gastos de 3.000 euros como patrocinio de una corrida de toros de los hijos del
sospechoso.
La Intervención del
Ayuntamiento nunca conoció la existencia de estas operaciones.
Espartinas ha sido
gobernada durante décadas por el Partido Popular como si fuese su propio
cortijo, y en beneficio, de unos golfos que lo han arruinado.
Javier Jiménez aún no ha
dimitido como concejal y desconozco si la justicia piensa meterle mano. Es
evidente, que este pájaro atesora todos los males de la puerca política que
padecemos.
