La política española, más
bien diría yo, la sociedad española, está como para tirar de la cadena y que
todo se vaya a las cloacas, y digo esto, porque nuestra clase política es de
vergüenza, nuestra Justicia es de vergüenza, y hasta nosotros los españoles,
desde el momento que consentimos lo que está ocurriendo, también somos de
vergüenza.
Tenemos que soportar como
desde el poder se ríen de nosotros, aún recuerdo cuando se nos decía que La
Pantoja tenía que ingresar en prisión porque los ciudadanos no entenderían que
siguiera en libertad, pues había blanqueado un millón de euros de su pareja,
dinero que devolvió, en cambio ahora, la familia más ladrona de Europa en el
último medio siglo, el clan mafioso de los Pujol-Ferrusola, siguen en libertad
y nadie se atreve a firmar su ingreso en prisión.
Tenemos que soportar ver
como la policía entra a registrar en la sede del Partido Popular, el partido
más votado, mientras que los socialistas aparentan ser recién llegados a esto
de la política y que la corrupción no va con ellos, cuando están corruptos
hasta las trancas, que se lo pregunten sino a cualquier andaluz bien informado.
Incluso los que dicen que
han llegado para sustituir a los otros, hace tiempo que se les cayó la careta,
en Ciudadanos apuntan maneras de que son hijos de la partitocracia corrupta que
padecemos. Sus ediles de Jaen les acusan de secta y se van, su edil de Benidorm
imputado o como se llame ahora, y la absoluta certeza de que en su propia casa
hacen lo contrario de lo que les exigen a los demás. Ciudadanos es más de lo
mismo, eso sí, con la vitola de falso centrismo, algo que por lo visto vende
bien.
Y para terminar, Podemos,
lo que nos faltaba, un conglomerado que atesora todo lo que me han enseñado de pequeño
se debe detestar, populismo totalitario, hispanofobia, liberticidio,
separatismo, proterrorismo, en definitiva, la materialización del mal.
Sé que los que creemos
tener las ideas claras debemos quedarnos y luchar por la España que queremos,
pero se empieza a tener la sensación de que lo que te pide el cuerpo es huir
por el desagüe a sabiendas de que lo que te vas a encontrar en las cloacas es
más limpio que lo que dejas atrás.
