Si comparamos lo que sucedía cuando había el más leve indicio de corrupción en un gobierno del Partido Popular y lo que ahora sucede, nos damos cuenta, por una parte, de la hipocresía de la izquierda y por otra, de la cobardía de esa derecha.
Es cierto, que cuando gobernó el Partido Popular, existieron casos de corrupción, pero todos ellos puntuales y por supuesto, ni por asomo tan generalizados como cuando siempre gobernó el PSOE, pero la izquierda siempre ha sido una experta a la hora de sacar petróleo del mínimo indicio o de la información más nimia, pero lo que ahora está sucediendo en España desde que Sánchez llegó al poder supera lo inimaginable hace pocos años. Es por ello, por lo que ya no es tan difícil de escuchar a cualquier españolito de a pie decir en público ¿qué más tiene que suceder para que los españoles nos tiremos a la calle?
Desde que el PSOE ha llegado al poder de la mano de Pedro Sánchez, ha superado de lejos todo lo perpetrado por las figuras más insignes de ese socialismo español que siempre se caracterizó, aparte de por su guerracivilismo e inoculador de odio en la sociedad española, por utilizar el poder para robarnos, sobre todo, cuando más sufríamos y más indefensos estábamos. Con Sánchez, nada ha cambiado, pero todo ha cambiado, ya que a cara descubierta enriquece a los suyos mediante todo tipo de fechorías, en connivencia con unos socios o cómplices, proetarras, separatistas y comunistas, todos ellos “golpistas”, que tienen muy claro, que mientras ellos consigan lo que quieren, Sánchez mantendrá el poder y se le permitirá seguir dirigiendo la banda criminal que desde La Moncloa mueve los peones del Gobierno y del PSOE. Desde cuando a un político se le ha permitido decir blanco y negro con pocos días de distancia, o pretender abolir la prostitución y ser el mayor consumidor de prostitución, eso sí, pagando con nuestros impuestos.
Mientras esto sucede, esos españoles que protestan tanto “de pico” y que no son de izquierdas, ni se plantean tirarse a la calle y acabar con quien, no solo nos roba, nos empobrece y está hipotecando el futuro de nuestros hijos y nietos.
Lo curioso de todo esto, es que parece que para Feijóo la situación no es tan grave, pues aún se atreve a dar apoyos puntuales y a proponerle pactos de Estado, de ese Estado que Sánchez está desguazando, al nº1 de la mafia monclovita.
¿Estaría justificado que los españoles nos tirásemos a la calle y obligáramos a Sánchez a dimitir? Por supuesto que sí. Pero es evidente que solo con los de VOX no sería suficiente, a fecha de hoy, sin la ayuda de los del PP, semejante acción no se podría llevar a cabo. Sinceramente ¿alguien se imagina a los socios de los socialistas en Bruselas tirándose a la calle para forzar a Sánchez a dimitir? Ese es el problema. O Feijóo corta ese cordón umbilical que le une al PSOE, o todo irá a peor.
No hay valor para hacerlo