¿Alguien a estas alturas
cree, que la española es una democracia consolidada? Creo que ya lo creen muy
pocos. Y si después de lo que está ocurriendo aquí, eso se lo preguntamos a
cualquier ciudadano de una democracia de nuestro entorno, podría hasta incluso
decir, que los españoles se están volviendo locos.
El desafío independentista
catalán, ha dejado al descubierto todas las vías de agua de nuestro sistema, ha
dejado al descubierto todas nuestras crisis sin resolver, ha dejado al
descubierto el cainismo de nuestra política, y hasta de nuestra sociedad.
Estamos perplejos, se da
orden a la Guardia Civil de que registre imprentas para incautar propaganda y
papeletas del referéndum ilegal, y se nos dice, que los responsables de esos
negocios podrían ir a prisión por incumplir el mandato del TC. Se les advierte
a los ciudadanos llamados para componer las mesas electorales, que si van,
cometerán un delito y que se atengan a las posibles consecuencias penales. Se
amenaza a los 700 alcaldes que colaborarán para que en sus municipios se pueda
celebrar el referéndum ilegal, incluso la justicia les está citando.
En cambio, al gobierno de
Cataluña y a sus cómplices del Parlamento, a los culpables del grave delito de
sedición y otros muchos tipificados en nuestras leyes, a los promotores de todo
esto, hasta ahora, ni se les aparta de sus cargos, ni se les detiene, ¿a qué
está jugando Rajoy y su Gobierno?
Pero es que encima, los
medios nos dicen que Rajoy se va de viaje a una República Báltica, por lo que
no acudirá ni a la sesión de control del Congreso, ni presidirá el Consejo de
Ministros, posiblemente el más importante desde 1978. Si esto es cierto, yo
llamo a eso huir de sus responsabilidades, yo llamo a eso simplemente cobardía
inhabilitante.
Pero es que los otros tres
partidos, no nos dan tampoco ninguna esperanza. El PSOE no se aclara, y va de
chorrada en chorrada; Ciudadanos se opone al 155, y se limita a pretender una
Moción de Censura en el Parlamento catalán que no serviría para nada, que se
perdería, quien lo ha visto y quién lo ve, Ciudadanos nació para algo que ha
abandonado, ya es totalmente prescindible; y Podemos, como no, a favor de
quienes quieren romper España.
Si tuviera cuarenta años
menos, reconozco que se me pasaría por la cabeza irme a vivir, por ejemplo, a
Australia.
