Dentro del Consejo de
Ministros, parece evidente que hay dos maneras muy diferentes de pensar en
cuanto a cómo hay que actuar en relación al desafío separatista catalán y al 1
de octubre.
Están los que son partidarios
de aplicar de inmediato el Art. 155, estos son los que coinciden con la gran
mayoría de los españoles, y por supuesto, con la totalidad de votantes del
Partido Popular. Por el otro lado, están los que solo quieren tomar el 1 de
octubre policialmente las calles de Cataluña para impedir el referéndum ilegal.
Lo inteligente y lo valiente,
sería aplicar el Art. 155, pero en un Gobierno con mayoría de astados que
serían devueltos a los corrales en cualquier corrida de medio pelo, por
supuesto, por mansos, parece difícil que tome esa decisión ya a estas alturas.
Desde mi punto de vista,
tomar la decisión, de que la Guardia Civil y la Policía Nacional, junto con
unos Mozos y Guardia Urbana, que no sabemos en qué equipo juegan, tomen las
calles de Cataluña, me parece un enorme error que podría traer graves
consecuencias. ¿O alguien duda de que los perros de la CUP, no intentarían
provocar y mediante una violencia extrema no intentarían que hubiese esas tan
buscadas víctimas que tanto necesitan?
Los separatistas son
conscientes, de que el 1 de octubre, todo el mundo tendrá la mirada puesta en
Cataluña, y si la imagen que se da, es la de una policía reprimiendo a los
ciudadanos, saben que saldrían ganando, y si se produjeran las primeras
víctimas, rápidamente las proclamarían héroes de su inexistente nación.
Por lo antes expuesto, veo
necesario actuar ya y apartar a los jefes sediciosos del poder. Ya está bien de
ir contra quienes reciben las órdenes y no atreverse a meter en la cárcel a los
que las dan.
Me gustaría saber, qué es lo
que se le pasa por la cabeza a esa mayoría silenciosa, y digo lo de silenciosa
porque la tienen amordazada, que se sienten españoles y catalanes, y ven lo que
se les viene encima en todos los aspectos. Hoy se ha conocido, que en los
últimos diez años han abandonado Cataluña ocho mil empresas, y que otras muchas
ya han decidido irse. El daño que está haciendo el independentismo, es
incalculable, y por supuesto, tardarán décadas en recuperarse. Entre eso, y la
presión fiscal casi confiscatoria que se sufre en Cataluña, el panorama es
bastante desolador. Mi pregunta sería, ¿es que los catalanes no son conscientes
de la situación?
