Diez años después, el
Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo ha sentenciado, que la condena que
le impuso la justicia española al periodista, Federico Jiménez Losantos, por sus
palabras contra Alberto Ruiz-Gallardón a cuenta del 11-M, no estuvo
justificada.
Alberto Ruiz-Gallardón
denunció al periodista por decir “que el alcalde había demostrado que no quería
investigar el 11-M” y “que le da igual que haya 200 muertos con tal de llegar
al poder”, calificando al alcalde como “traidor y farsante redomado que no
miente más porque no tiene tiempo”.
Para la Corte europea, las
palabras del periodista “fueron esencialmente una crítica política”, y añade
que mantener la condena supondría un efecto disuasorio que podría tener efectos
en el trabajo de los periodistas.
Debemos recordar, que tras
los atentados del 11-M, solo el diario El Mundo de Pedro J. Ramírez, Federico
Jiménez Losantos desde La Cope y Libertad Digital, se atrevieron a denunciar
públicamente el monumental fraude que supuso la investigación tras los
atentados y el posterior juicio. Y hay que reconocer, que con las terribles
presiones que recibieron en su día del Estado, la labor de investigación y
denuncia que realizaron tuvo gran
mérito.
Pero esta no ha sido la
única alegría que ha recibido últimamente este veterano periodista, pues un
Juzgado de Barcelona acaba de desestimar la denuncia interpuesta contra él por
la Generalidad por unas declaraciones sobre el proceso independentista durante
la Diada de 2013, en las que afirmó que “Los españoles están poniendo dinero
para esta gentuza, porque es gentuza. Que tienen en la esclavitud a media
Cataluña por no pensar como ellos”.
Tengo que reconocer, que
estamos hablando de un periodista políticamente incorrecto, con quien es muy
difícil estar siempre de acuerdo, pero su profesionalidad y valentía deben ser
reconocidas. Lo fácil es llevarse bien con el poder, pero él siempre elige
actuar según el dictado de su conciencia, algo bastante “revolucionario” en el
periodismo servil que se practica en este país.
