Mientras
que los ciudadanos asistimos perplejos al enfrentamiento del “y tu
mas” de los dos grandes partidos, PP y PSOE, a raíz de la
avalancha de casos de corrupción política aparecidos en el mes de
enero, Unión Progreso y Democracia (UPyD), nos sorprende gratamente
presentando a la sociedad una propuesta para refundar el Estado
mediante elecciones constituyentes, es decir, UPyD propone algo que
muchos ciudadanos llevamos pidiendo desde hace tiempo, una segunda
Transición.
El
partido de Rosa Díez ha presentado un manifiesto donde se detallan
las medidas que, a su juicio, son necesarias para España. Son
reformas de regeneración democrática que se tendrían que poner en
marcha antes de disolver las Cortes y convocar elecciones.
La
formación magenta ha insistido en la necesidad de encontrar
soluciones a la honda crisis política e institucional que vive el
país desde el “compromiso” de la ciudadanía.
Rosa
Diez piensa, que ha pasado el tiempo de la critica, por justa que
sea, y que ha llegado el momento de atender las peticiones de los
ciudadanos frente a la extensión de los casos y sospechas de
corrupción en las principales instituciones del Estado y en los
principales partidos políticos.
UPyD
propone aprobar de forma inmediata leyes eficaces contra la
corrupción para acabar con la impunidad de los responsables,
sugiriendo que las personas acusadas de delitos de corrupción
política sean inelegibles, reforzar la exigencia de responsabilidad
por mala gestión de los cargos públicos y limitar la
discrecionalidad de los indultos que otorga el Gobierno.
También
propone que la financiación ilegal de los partidos, el
enriquecimiento ilícito de los cargos públicos y la omisión o
falsedad de la contabilidad y patrimonio social, de los partidos
políticos y de los cargos públicos, sean delito.
UPyD
aboga por reforzar la independencia de los organismos reguladores y
de control público, como el Tribunal de Cuentas o el Banco de
España; incluir a la Casa del Rey, a los partidos y a los
sindicatos, entre otros, en la Ley de Transparencia; implantar una
auténtica Justicia independiente y, dotarla de medios humanos y
medios suficientes; aprobar una Ley Electoral justa y proporcional;
y por supuesto, reformar la Constitución para resolver el modelo
territorial del Estado.
UPyD
considera que todas estas propuestas son imprescindibles para
regenerar la democracia y restaurar la confianza de los ciudadanos,
pues consideran que convocar elecciones sin cambiar nada es absurdo.
La
propuesta de UPyD no es perfecta, pero si que es un perfecto borrador
para que si hubiera voluntad política en los “partidos viejos”
se empezara a negociar y consensuar una segunda Transición.
Mucho
me temo, que populares, socialistas y adheridos, no van a estar por
la labor, pues son tan cortos de vista que aún siguen pensando que
pueden mantener en pié el chiringuito que tienen montado a nuestra
costa, y que por los síntomas que se van viendo puede venirseles
abajo en cualquier momento.