El mismo que el domingo se manifestó contra la mafia socialista, ayer estuvo con el presidente castellanomanchego, Emiliano García-Page, afirmando que dice cosas muy sensatas, me estoy refiriendo evidentemente a Alberto Núñez Feijóo.
Si de verdad tuvieran la intención de no estafar a los españoles, ayer Feijóo hubiera anunciado una moción de censura y el señor Page hubiera anunciado que sus ocho diputados en el Congreso la apoyarían. Feijóo tiene 137 y VOX 33. El señor Page, presidente de la Junta de Castilla y La Mancha, tiene ocho diputados castellanomanchegos en el Congreso de los Diputados, es decir, 178. Si el señor Feijóo y el señor Page quieren y de verdad no están estafando a la gente, se presenta una moción de censura con 178 votos a favor y sin necesitar a los separatistas. Pero en lugar de eso hicieron lo de siempre, nada. Seguir estafando a los españoles.
No existe un PSOE bueno, esto ya no es el caso Koldo, el caso Ábalos, el caso Begoña o el caso Pedro Sánchez. Estamos ante el Caso PSOE, que es una organización criminal y mafiosa a la que hay que hacer una oposición total y frontal. Todo el que esté dentro de esa banda y no se haya ido aún, es un malhechor y punto.
Pero en vez de eso, Feijóo, se dedica a justificar el injustificable comportamiento de Page diciéndole que mantiene una cierta coherencia, aunque que sepamos, de todo lo que dice nada hace por llevarlo a la práctica. Para mí, Page, es el socialista más incoherente de todos. Mi opinión personal, es que Page actúa como actúa, con el beneplácito de su capo, Pedro Sánchez, que sus críticas están, consensuadas y moduladas, con la única y clara intención de no perder Castilla La Mancha.
Y mientras, al manso de Feijóo parece encantarle eso de ir de “moderado”. Solo eso puede justificar esas declaraciones en las que ha afirmado que preferiría pactar con un PSOE sin Sánchez antes que con VOX, aunque personalmente creo que eso que dice se le está volviendo en su contra y el día 21 en las elecciones extremeñas se puede empezar a ver, pues es irremediable que tarde o temprano los españoles opten por los principios y el sentido común que defiende VOX, antes que por la estafa permanente en la que está instalado este desdibujado Partido Popular.
El engaño no puede durar mucho tiempo sin salir a la luz