A fecha de hoy ¿cuántas mujeres seguirán creyendo que el PSOE las defiende? Evidentemente pocas, eso sí, todas esas que comen del partido, del Gobierno y de todos esos chiringuitos aparentemente feministas, aparentarán lealtad, aunque cuando el grifo se cierre, muchas renegarán de ese otrora partido convertido en guarida de malhechores.
No era suficiente con que Pedro Sánchez, presidente del Gobierno y líder del PSOE, estuviera casado con la hija de un capo de la prostitución y durante mucho tiempo viviera de los beneficios obtenidos a costa del sufrimiento de personas esclavas del sexo. También se ha sabido después que, Ábalos y Koldo, eran unos depravados puteros que pagaban sus vicios con el dinero procedente de nuestros impuestos.
Ahora se ha destapado un nuevo caso que demuestra que Sánchez necesitaba a “lo peor” para perpetrar sus maléficos planes y por ello reclutó a grandes depredadores de lo público. Os hablo de Paco Salazar, otro hombre de confianza de Sánchez, de su camarilla, asesor suyo que compatibilizaba su sueldo de asesor con otro de un ayuntamiento, un lugar al que nunca iba, pero del que siempre cobraba.
Se ha conocido que Salazar fue denunciado, a través del canal interno que el PSOE tiene habilitado para ello, por acoso sexual por mujeres que trabajaron a sus órdenes, denuncias que el partido no tramitó he intentó que desaparecieran, pero siempre hay alguien que contacta con las acosadas y hace públicas las aberraciones de este siniestro “progresista”.
Una de las denuncias, registrada el 28 de julio, arranca así: «He trabajado para Paco Salazar en La Moncloa y lo que se dice es verdad». La mujer describía un ambiente de trabajo «irrespirable» y pedía ayuda al PSOE porque, además, aseguraba que tenía miedo. Por su parte, el partido ni llegó a contestarle y pretendió cerrar el proceso con la repentina baja de militancia de uno de los escuderos del presidente del Gobierno.
Según una denunciante, el comportamiento de Salazar «destilaba misoginia y baboseo en cada comentario disfrazado de broma que hacía»: «Su lenguaje era hipersexualizado hasta para dar los buenos días. Salía del baño que tenía en su despacho a medio vestir y no se subía la cremallera hasta que estaba cerca de tu cara (porque tú estabas sentada y él de pie)».
La mujer recuerda la escenificación en el despacho de «una felación con todo lujo de detalles sin venir a cuento». Salazar, «en privado, sobrepasaba otras líneas», aunque la denunciante no entra en detalles porque duda que haya «consecuencias» y, «en resumidas cuentas, porque sigo teniendo miedo».
«Él sabía cuándo te incomodaba y lo disfrutaba manifiestamente. Cuando le llevabas un trabajo para que lo viera, decía que ahora es cuando él le ponía ‘una mijita de su polla’. Disfrutaba al ver la risa falsa que le poníamos a sus chistes degradantes, vernos la cara de susto cuando nos llamaba a su despacho, ver cómo nos movíamos torpes por la sala intentando contestar evasivamente con alguna gracia a sus preguntas para no sufrir las consecuencias. Porque sí, si le ponías límites, pagabas las consecuencias. De repente, no tenías nada que hacer porque te sacaba de los proyectos. O llamaba a reuniones a todo el equipo y tú te quedabas fuera. O te gritaba sin ningún motivo delante de todo el mundo diciendo que habías hecho o dicho algo mal», agrega.
La afiliada que decidió interponer su denuncia el 8 de julio revela barbaridades similares: «Llegaba por la mañana y te decía el buen culo que te hacía ese pantalón o te pedía que le enseñaras el escote. Si te veía mala cara, te preguntaba en mitad de la oficina si habías dormido poco por haber mantenido relaciones sexuales. Y nos sometía a situaciones humillantes que para muchas de nosotras fueron traumáticas. Si te agachabas a coger algo del suelo, te decía que te agacharas otra vez para demostrar lo flexible que eras. Y a veces, cuando llegaba con algún alto cargo de fuera de nuestro departamento, nos hacía exhibirnos delante de él. Él decía que eran bromas, pero jamás oí que le dijera cosas similares a los hombres que trabajaban en el equipo».
Estos, eso sí, eran advertidos sobre posibles relaciones con sus compañeras. «Eran desincentivados de acercarse a las chicas de Paco. Porque no se cortaba en exteriorizarlo: a Paco le gustan ‘las niñas’ y eso es algo que sabía absolutamente todo el mundo en Presidencia del Gobierno». Según eldiario.es
Y ante esto, el PSOE ha admitido que ninguna de las denuncias se ha tramitado ni instruido en estos cinco meses «por falta de diligencia» y que, por tanto, a ninguna de las dos mujeres se le ha ofrecido ni apoyo ni respuesta alguna. Dieron carpetazo a la investigación contra Francisco Salazar tras desaparecer del canal interno del PSOE, sin explicación ni resolución, al menos dos denuncias por presunto acoso sexual presentadas contra el exasesor de Pedro Sánchez. Los escritos, registrados hace aproximadamente cinco meses, fueron borrados entre finales de octubre y principios de noviembre sin que las denunciantes recibieran respuesta alguna por parte del partido. y mientras, Salazar mantiene una asesoría externa con el presidente de la Generalidad, Salvador Illa, en su calidad de primer secretario del PSC. Este depravado sigue protegido por Sánchez.
Os acordáis de eso de “el Gobierno más feminista de la historia”, ese que con sus leyes feministas ha sacado a violadores de las cárceles, el que ha desprotegido a las mujeres maltratadas con sus pulseras defectuosas, el que llenaba nuestros barrios de islamismo y el que se gastaba en dinero de los españoles en prostitución.
Todas sus pancartas, sus proclamas y sus políticas feministas sólo han servido para desproteger y hacer daño a las españolas. Este gobierno es el mayor enemigo de las mujeres, desde que Pedro Sánchez es presidente, las violaciones han aumentado más de un 270%, y todo mientras la industria y los chiringuitos de género no dejaban de engordar sus presupuestos.
Todo el feminismo de este gobierno sólo ha servido para desproteger a las españolas y que una pandilla de “parásitos” hagan negocio del sufrimiento de las mujeres. Hay que terminar con todas las leyes inútiles del género que no protegen a las mujeres, acabar con el fanatismo ideológico e imponer el sentido común, proteger de verdad a las mujeres y sobre todo, sacar a esta mafia corrupta del poder.
No queda más remedio que creerse este artículo. No hay lugar a dudar de la veracidad de los hechos.
Sinceramente creo que esta situación política y social terminará, porque es imposible aguantar esto indefinidamente