Cuando
los padres de la Constitución decidieron crear el Estado autonómico,
seguramente pensaron que se tendría una Administración mas racional
y cercana a los ciudadanos, contraponiendo esta idea a la del
supuesto “centralismo opresor” del franquismo.
Al
final, el invento ha degenerado en una forma mucho mas asfixiante de
centralismo pues, antes había uno y ahora hay diecisiete, y con el
inconveniente de haber creado inmensas marañas legislativas que
entorpecen la vida de los ciudadanos.
Este
sistema autonómico, ha facilitado la corrupción, castiga el mérito,
acrecienta la mentalidad aldeana y legitima el caciquismo, nos
retrotrae en muchos de sus aspectos al siglo XIX.
Muchos
creímos en su momento, que el Estado autonómico se pensó en buena
parte, para contentar y moderar el separatismo, pero está claro que
vascos y catalanes lo han utilizado para sus perversos fines,
sometiendo a los ciudadanos que no piensan como ellos, de hecho,
cientos de miles de ciudadanos se han visto obligados a abandonar su
tierra acosados por el pensamiento único.
Parece
que el Estado autonómico, lo que ha hecho es ponerles en bandeja a
los separatistas una España mas dividida que les ha despejado el
camino hacia la secesión.
Nuestra
joven democracia no tuvo nunca que haber aceptado como legales a los
partidos separatistas que rechazan la Constitución del 78 y utilizan
el sistema para destruirlo desde dentro.
Ya
es hora de que España le demuestre al mundo que sus ciudadanos están
en contra de la secesión de Cataluña y defienden la unidad que
España mantiene desde hace mas de cinco siglos. Este país necesita
un líder que pilote esa idea. Empiezo a estar harto de un presidente
cruzado de brazos, aficionado a reuniones secretas con sediciosos y
al envío de cartas de baja intensidad.
Ya
es hora de que Mariano Rajoy coja un micrófono y grite que de una
vez, cumplirá y hará cumplir la Constitución. Que diga en voz
alta, que después de mas de cinco siglos de unidad nacional, en una
hipotética secesión de Cataluña le corresponde decidir a la
totalidad del pueblo español, único sujeto de la soberanía.
Los
españoles empezamos a estar hartos de Rajoy y sus medias tintas, de
sus debilidades, y de sus miedos. Si la cobardía le puede, que se
vaya a su casa. Si no, que nos movilice para demostrarle al mundo
nuestro firme compromiso de mantener la unidad nacional.
¿A
que espera nuestro presidente para recuperar la competencia de
Educación para el Estado? ¿va a seguir permitiendo que la escuela
catalana se haya convertido en fábrica de nuevos independentistas
moldeados a base de falsedades históricas?
Ayer
pudimos ver como el separatismo catalán ha utilizado de forma
flagrante a la infancia con fines políticos, un abuso con el que a
lo largo de la historia solo se atrevieron los regímenes
totalitarios. TV3 ha violado claramente la Ley de Protección
Jurídica de Menores y a fecha de hoy la Fiscalía no ha actuado.
El
separatismo y hasta parte de la izquierda nos hablan del llamado
“derecho a decidir”, un derecho “fantasmal” que nunca fue
argumentado, pues en democracia no existe el derecho a decidir sobre
lo que uno quiere indiscriminadamente, la democracia consiste en
decidir dentro de la ley, concepto este que, en democracia, no es una
broma, sino la única defensa de los débiles frente a los poderosos
y la única garantía de que una minoría no se impondrá a la
mayoría.
No
podemos olvidar, que la pasividad, que la inacción del Gobierno de
España deja en la mas absoluta indefensión a los millones de
catalanes que se sienten orgullosos de ser también españoles y
europeos.
Es
cierto, que el principal partido de la oposición no ayuda en nada al
Ejecutivo, ayer mismo, Elena Valenciano (PSOE), manifestó que en una
hipotética reforma constitucional se podría hablar de todo, incluso
del derecho a la autodeterminación de las CCAA, lo mas consecuente
tras estas palabras sería que le quitasen lo antes posible a las
siglas del PSOE la “E” de español, ese partido es una “jaula
de grillos” donde los antiespañoles ganan terreno por momentos.
Desde
mi punto de vista, tal y como está la situación, lo lógico sería
la suspensión de la autonomía y la intervención total, motivos hay
de sobra, se busca a un estadista capaz de llevarlo a cabo.
Mismamente así lo pienso y lo siento. Nunca te (con permiso el tuteo) había leído. He visto tu enlace en el FB del grupo Nuevo Perio. Te tendré en cuenta a partir de ahora. Saludos.