El
presidente del Gobierno tendrá que declarar como testigo en el
juicio de la Gürtel, una trama delictiva que colonizó
administraciones del Partido Popular en los años previos a la
crisis económica.
Dos
de los tres jueces aceptaron la petición de la acusación popular de
Adade (Asociación de Abogados Demócratas de Europa). Conviene
aclarar, que el abogado y presidente de Adade, Javier Ledesma, es
socialista y reconocido “sanchista”, y que en los años 80 y 90,
fue diputado del PSOE en la Asamblea de Madrid.
Al
cambio de criterio del tribunal, se ha opuesto la Fiscalía
Anticorrupción y la Abogacía del Estado, entendiendo que nada ha
cambiado desde que en las dos anteriores ocasiones dijeran no a que
Rajoy declarara, pues según ellos, las pruebas practicadas en las
diversas investigaciones del caso Gürtel resultan suficientes para
acreditar la llamada caja B del Partido Popular.
Personalmente
tengo que decir, que si Mariano Rajoy en su declaración aporta algo
nuevo, debe hacerlo, pero si por el contrario, es simplemente para
desgastar su imagen, no lo vería bien.
Me
sorprende que Adade, en su petición escrita, argumente que Rajoy
debe aclarar si el PP se ahorró parte de los fondos de las campañas
electorales de 2003 y 2004 en varios pueblos madrileños, “a pesar
de no conocer el origen delictivo de los fondos”, es decir, de
entrada exculpa a la cúpula popular, parece que en su petición solo
busca la instantánea del presidente entrando a declarar y su
repercusión mediática, sobre todo en esa gran cantidad de medios
que puso en su día, Soraya Saenz de Santamaría, al servicio de la
extrema izquierda, y que se encargaran de magnificar ese hecho y
convertirlo en coartada justificadora del antidemocrático “Odiobús”
podemita.
Pese
a que el PP ha hecho público un comunicado impecable en el que
expresa su respeto y ofrece toda su colaboración con la Justicia, lo
cierto es que tras enterarse, la cara de Rajoy era todo un poema.
Lo
que resulta absurdo, es que un partido que hace muy poco gobernaba
con mayoría absoluta e hizo cambios para que la Justicia, fuese aún
mas dependiente de los políticos, ahora se queje de la falta de
independencia de esta.
Mientras
se permita que un juez, entre en política y pueda volver
posteriormente a un juzgado, y mientras los partidos nombren a los
miembros, del CGPJ o de los altos tribunales, nuestra Justicia estará
prostituída.
Mientras
esto sucede en uno de los partidos del bipartidismo, en el otro, en
el PSOE, no ocurre lo mismo. En Andalucía, la juez que sustituyó a
Mercedes Alaya prosigue victoriosa desmantelando todo lo hecho por su
antecesora y exculpando a todos los socialistas andaluces que
protagonizaron el mayor saqueo de las arcas públicas perpetrado en
nuestro país en toda su historia. No me extrañaría, que pronto la
juez Nuñez Bolaños, pidiera por vía reglamentaria la
“canonización” de todos los grandes capos de la mafia socialista
andaluza. O estos son muy listos, o los otros son muy tontos.
Aunque
todos merecen ser castigados por corruptos, comparemos las cuantías
de lo sustraído en la Gürtel del PP, contraponiendo esa cantidad
con lo sustraído, en los ERE y Cursos de Formación andaluces, y nos
daremos cuenta de la jeta que tienen esos hipócritas políticos del
PSOE que se rasgan las vestiduras y hacen grandielocuentes
declaraciones, sobre la Gürtel y la próxima declaración de Rajoy.
