El Partido Popular es más impredecible que nunca, solo teniendo en cuenta eso se puede explicar que hasta, Isabel Díaz Ayuso, tome decisiones inexplicables para la gran mayoría de la derecha social y hasta me atrevería a decir, para la gran mayoría de los españoles.
El grupo del PP en la Asamblea de Madrid ya ha confirmado que rechazará la propuesta de VOX para prohibir el velo islámico, en las aulas y los espacios públicos de la Comunidad de Madrid, por lo que Ayuso y los suyos están a favor de una herramienta para someter a las mujeres.
El Partido Popular pone como excusa que se ampara en la libertad religiosa para seguir permitiendo esta prenda misógina y discriminatoria contra las mujeres. El velo islámico no es un elemento religioso, no es una prenda inocente como nos quieren hacer ver, es una herramienta política impuesta por una ideología política o religiosa, que es el islamismo, para someter a las mujeres y en este caso también a las niñas de la Comunidad de Madrid en los colegios y en los institutos.
Pero el velo islámico es evidente que no es simplemente un elemento religioso, sino que representa una imposición que busca controlar y marcar a las mujeres dentro de tradiciones ultrapatriarcales. En las sociedades islámicas el uso del hijab o el burka, implica una diferenciación entre mujeres “puras” e “impuras” y sirve para juzgar y someter a quienes no lo llevan. Es incontestable que muchas mujeres y niñas lo llevan por presión social o familiar, más que por decisión personal.
Pero el velo incluso ha llegado a convertirse en un símbolo político y de una ideología islamista más que en un verdadero mandato religioso. El Corán no ordena específicamente el uso de ningún velo, sino que la costumbre de cubrirse responde más bien a tradiciones medievales y cambios culturales. Por tanto, el velo puede ser visto como una herramienta de segregación más que de fe.
Por todo ello, hay que prohibir el velo en lugares públicos por atentar contra los derechos fundamentales de las mujeres y por ser incompatible con la identidad y cultura de sociedades occidentales. El velo es una barrera para la integración, igualdad y respeto de las normas cívicas, prohibiéndolo se protege la dignidad y autonomía femenina.
Me sorprende que Ayuso, que el PP madrileño, tome esta decisión en contra de la opinión mayoritaria de los madrileños y se convierta en el cómplice necesario para que el fundamentalismo islámico se infiltre en nuestra sociedad, en este caso, en la madrileña.
Pueden rectificar en todo caso, sí pueden atender al sentido común