Un año más, S.M. el Rey de España pronunciará hoy su tradicional discurso de Nochebuena, este año en un momento político aún más crítico que el pasado.
España se ha convertido en una moneda de dos caras completamente opuestas, la cara resplandeciente de Felipe VI, nuestro Rey y Jefe del Estado, y la oscura, la del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. La de ese Rey que acudió en cuanto se lo permitieron a hablar con los valencianos tras sufrir la DANA, lo aguantó todo y conectó con los damnificados, y la de ese presidente del Gobierno que en cuanto se sintió acosado huyó con el rabo entre las piernas.
De nuevo, Felipe VI, nos recordará que fuera del respeto a la Constitución no hay democracia ni convivencia, defenderá con firmeza la unidad nacional y la Constitución en pleno golpe socialista, desmarcándose así, de las políticas del gobierno de Sánchez y de sus cesiones a los separatistas. Aún recuerdo esas palabras que nos dirigió a los españoles en el discurso del pasado año «España seguirá adelante. Con determinación, con esperanza, lo haremos juntos; conscientes de nuestra realidad histórica y actual, de nuestra verdad como Nación. En ese camino estará siempre la Corona; no solo porque es mi deber como Rey, sino también porque es mi convicción».
Y frente a la esperanza, la otra cara de la moneda, esa que vimos con toda su crudeza este lunes en el balance que hizo el presidente Sánchez, sobre el año político. Este canalla es un experto en mentir, pues su lectura está a años luz de la verdad, esa que nos ha dicho que este Gobierno está inmerso en la más absoluta corrupción moral, política y económica. El único balance de su Gobierno es el haber redistribuido la pobreza e instalarse en la corrupción más absoluta.
De esto hay múltiples ejemplos, la declaración de la esposa de Sánchez, Begoña Gómez, como imputada por delitos de tráfico de influencias y corrupción en los negocios; las declaraciones del presunto conseguidor del caso Koldo, el empresario Víctor de Aldama; y “la gestión desastrosa y criminal” de la catástrofe de la DANA en la Comunidad Valenciana.
Mientras que Sánchez y su banda, que no Gobierno, se dedican al sistemático asalto y colonización de todas las instituciones del Estado, los verdaderos problemas de los españoles “le resbalan”, por ejemplo, el desempleo, el aumento del precio de los alimentos, la caída de la calidad democrática, los altos precios de la vivienda y la invasión migratoria.
Esta noche debemos estar muy atentos a lo que nos diga nuestro Rey, porque aparte de ser nuestro Jefe del Estado, es la última trinchera de nuestra Nación en su calidad de Comandante en Jefe de nuestras FFAA. No podemos olvidar que, si el infame de Sánchez continúa demoliendo lo que se construyó tras la Transición, solo el Rey y los españoles podremos pararlo para restituir ese Estado de Derecho que gracias a él naufraga por momentos.
ARRIBA ESPAÑAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
Vamos a el futuro juntos como país