La Cámara de Representantes del Congreso de EE.UU hizo público este pasado 2 de diciembre un informe sobre la pandemia del covid-19, fruto de la investigación llevada a cabo por el Subcomité Selecto para la Pandemia del Coronavirus. Hablamos de la investigación más exhaustiva realizada hasta la fecha, entrevistas y declaraciones de los responsables y gestores, documentos administrativos y farmacéuticos, cartas de investigación y revisión de hasta más de un millón de páginas de documentos, cuyo resultado cambia radicalmente el relato que teníamos de la pandemia, porque nuestros gobernantes, de España y de la UE, nos mintieron y aprovecharon la coyuntura para hacer todo tipo de fechorías, para robarnos inmisericordemente.
Una parte importante del pueblo español tiene un gran defecto, el de instalarse en la amnesia voluntaria ante periodos traumáticos como el que vivimos, aunque afortunadamente, somos cada vez más los que queremos saber la verdad y desenmascarar a quienes convertidos en banda de delincuentes nos acusaban de conspiranoicos y de difusores de bulos.
En este informe de más de 500 páginas se dejan claras muchas cosas:
- Que el origen más probable del virus covid-19 fue una fuga del laboratorio de Wuhan y que fue un virus creado por hombre.
- Que la obligatoriedad de usar mascarillas y el distanciamiento social, ese que lo paralizó todo, fueron medidas arbitrarias que tampoco estaban basadas en la ciencia.
- Que los confinamientos domiciliarios prolongados causaron un «daño inconmensurable» no solo a la economía, sino también a la salud mental y física de los ciudadanos.
- Que la vacuna del covid-19 no detuvo la propagación ni la transmisión del virus y su aprobación respondió a un plazo arbitrario, a pesar de la advertencia científica de la probabilidad de graves efectos secundarios. Fue una decisión política y no sanitaria, al no estar respaldada por la ciencia, que causó más daño que bien y pisoteó las libertades individuales. Obligó a los ciudadanos sanos y no tuvo en cuenta la libertad médica. Además, la Administración no está siendo eficiente, justa ni transparente con las reclamaciones por las lesiones generadas.
- Para crear e inocular lo que solo era una vacuna experimental los funcionarios de salud pública participaron en un esfuerzo coordinado para ignorar la inmunidad natural, así como descalificar otros fármacos eficaces ante la enfermedad.
- Se ejerció la censura de la información no oficial relativa a la pandemia, los funcionarios de salud pública y la Administración empleó métodos antidemocráticos y probablemente inconstitucionales, incluso presionó a las compañías de redes sociales para censurar contenidos, cuando muchos de ellos destapaban la verdad.
- Ha habido una absoluta falta de transparencia en el uso del dinero público para supuestamente combatir la pandemia, cayendo los gobiernos en la corrupción, la estafa y el abuso de forma generalizada.
- La respuesta de la OMS ante la pandemia del covid-19 fue un «fracaso rotundo», y con su prospectivo y vinculante Tratado de Pandemias dañó la soberanía de los distintos países.
Tras cinco años, en España no se ha querido investigar nada. Más allá de la asunción de responsabilidades, la investigación serviría para corregir errores y marcar aciertos en caso de producirse alguna futura pandemia.
Tras este informe norteamericano, sabemos que aquellos “bulos” de esos que con desprecio denominaban como “negacionistas” están ahora alineados con los hechos probados. Es por ello, por lo que los grandes medios occidentales no se han querido hacer eco de este informe, solo esa disidencia mediática que aún defiende la libertad nos hemos hecho eco de ello, los otros nunca lo harán porque están comprados por el poder, por esos que desde sus despachos les dictan cual es la verdad oficial, su verdad, para seguir manipulando y teledirigiendo nuestro presente y un futuro que cada vez se vislumbra más distópico.
Hay gente que lo sabía desde el día 1 de la pandemia