La Policía española ya
tiene en su poder, una serie de documentos que ha recibido procedentes de
archivos secretos venezolanos que demostrarían cómo el Gobierno bolivariano de
Nicolás Maduro habría efectuado un pago de 272.325 dólares al líder de Podemos
a través de un banco situado en un paraíso fiscal. El banco utilizado para
llevar a cabo esta transferencia es el Euro Pacific Bank, con sede Kingstown,
capital de la Isla San Vicente y Las Granadinas.
La policía tiene en su
poder un documento del ministro del Poder Popular de Economía, Finanzas y Banca
Pública, Rodolfo Clemente Marco Torres, quien ordenó realizar una transferencia
por un total de 272.325 dólares a pagar a Pablo Iglesias. El encargado de
ejecutar la orden de pago fue Carlos Erik Malpica Torres, Tesorero Nacional.
En dicha factura, constan
las firmas de varios altos cargos del gobierno bolivariano. Hasta ahora se
desconocía la existencia de esta cuenta ya que se encontraba oculta en archivos
secretos y encriptados del Gobierno venezolano.
El servicio antiblanqueo
empieza a acorralar a Pablo Iglesias, al líder de Podemos se le agotan las
explicaciones, y su recurso a la perenne conspiración ya no cuela, los paraísos
fiscales empiezan a acecharle de cerca y cada vez le resulta más difícil
justificarse.
Pero es que no es solo
Pablo Iglesias, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, esa que pregona la
transparencia y la buena gestión a los cuatro vientos, no ha tenido reparos,
mediante un decreto oculto, en mejorar el sueldo de varios de sus gerentes,
para que así, a sus amigos no les afectara la política de austeridad salarias
de su partido. El cinismo del discurso político de Colau es insultante.
Pero no queda ahí la cosa,
el alcalde de Valencia, consiguió que el Instituto Valenciano de
Investigaciones Agrarias, contratara a su hija al aplicarle una baremación
tramposa.
Como se puede comprobar, el
mundo podemita ha llegado más tarde que otros a la política española, pero a
este paso pronto les superaran en choricismo, a las pruebas me remito.
