Ante la fuerte subida en los sondeos de VOX, los medios de comunicación al servicio del bipartidismo han iniciado una brutal campaña difamatoria contra los de Abascal. Estos últimos días, muchos medios de comunicación (El País, elDiario.es, Onda Cero, RTVE, Cadena SER y otros) han difundido la afirmación de que VOX propone expulsar a “ocho millones de inmigrantes” de España, cifra que no aparece en ningún documento ni programa oficial del partido y no se corresponde con las medidas concretas recogidas en su propuesta política sobre inmigración, además, solo el Gobierno conoce los datos reales de la inmigración ilegal.
El programa de VOX en materia migratoria plantea una serie de actuaciones encaminadas a combatir la inmigración ilegal, reforzar la seguridad de las fronteras y garantizar que quienes delinquen cumplan sus penas en su país de origen. Todas las medidas propuestas se apoyan en el principio de legalidad y están centradas exclusivamente en inmigrantes que hayan accedido de forma ilegal a España, en quienes cometen delitos o en quienes permanecen al margen de la normativa vigente.
A continuación, detallo las principales medidas que defiende VOX en esta materia:
*Revisión de los acuerdos de colaboración en prevención de la inmigración ilegal con países terceros y, en caso de incumplimiento o falta de cooperación, adopción de medidas para forzar el cumplimiento de los compromisos asumidos por esos países.
*Promover en la Unión Europea el fin de las políticas de efecto llamada y la agilización de los procedimientos de deportación de inmigrantes ilegales.
*Expulsión inmediata de todos los inmigrantes que hayan accedido ilegalmente al territorio español, con destino a su país de origen o al lugar desde el que se produjo la entrada.
*Expulsión de inmigrantes, con independencia de su situación administrativa, que cometan delitos leves de forma reiterada, procurando que las penas sean cumplidas en su país de origen. Asimismo, expulsión de los autores de delitos graves una vez cumplidas íntegramente las penas impuestas por los tribunales españoles.
*Eliminación de las ayudas públicas a ONG y asociaciones que, bajo la apariencia de cooperación al desarrollo, fomenten o faciliten la inmigración ilegal, coordinando estas medidas con otros países europeos donde estas organizaciones operen.
*Devolución de los Menores Extranjeros No Acompañados (MENA) a sus países de origen, con las debidas garantías.
*Suspensión de las ayudas de cooperación al desarrollo a los países que no colaboren en la lucha contra la inmigración ilegal.
*Medidas para impedir la entrada y expansión del fundamentalismo islámico en España, evitando también su financiación por parte de terceros estados u organizaciones.
*Campañas informativas en los países emisores para acabar con el efecto llamada, explicando las consecuencias de acceder ilegalmente a España.
*Declaración de una zona marítima de interés (MAI) entre la costa de Mauritania y la ciudad española de Melilla, con la creación de una misión de Presencia Marítima Coordinada, liderada por España, para proteger los intereses, fronteras y seguridad europeos frente a la inmigración ilegal y su instrumentalización por redes criminales.
Unas medidas que sin lugar a dudas son apoyadas por la mayoría de los españoles de bien por ser muy razonables, claro está, siempre y cuando las mentiras de los medios permitan que sean conocidas por ellos.
Evidentemente, ninguna de estas medidas contempla la expulsión de “ocho millones de inmigrantes” ni afecta a quienes residen en España cumpliendo las leyes. La postura de VOX se ha limitado a defender la expulsión de todos aquellos inmigrantes que hayan llegado a España a delinquir, a imponer su religión, a menospreciar a las mujeres, a vivir del esfuerzo de los españoles o a integrarse en mafias y bandas violentas. Por otra parte, VOX ha reiterado en varias ocasiones que, al no estar en el Gobierno, no dispone de los datos necesarios para saber cuántas personas deberían ser expulsadas.
La obscena campaña mediática, coordinada por medios receptores de subvenciones públicas tanto del PSOE como del PP, busca asociar la propuesta de VOX a una imagen de radicalidad sin matices.
Mientras esto ocurre, muchos inmigrantes legales, que trabajan, pagan impuestos y respetan el país que los acoge, apoyan medidas firmes contra quienes manchan su imagen. Los primeros en aplaudir la expulsión de criminales extranjeros serán los propios inmigrantes que cumplen con la ley.
Por suerte, no hay mucha gente que se deje engañar