Tras
el espectacular éxito cosechado por la Capitanía General de Sevilla
en el multitudinario acto de Jura de Bandera para personal civil del
pasado sábado, 13 de mayo, ocurrió lo que siempre ocurre, que un
personajillo sevillano de extrema izquierda se enfadó muchísimo. Me
refiero a Isidoro Moreno, que es nada mas y nada menos, que
Catedrático Emérito de Antropología Social de la Universidad de
Sevilla.
Para
que entendamos la reacción de este tipo, conviene saber que fue
secretario general del Partido del Trabajo de España (PTE) partido
maoísta, marxista leninista, cuya organización juvenil era la Joven
Guardia Roja, aquella que durante la Transición organizaba en su
sede las famosas “Grandes Fumatas”, destinadas a meter en el
mundo de la droga a los jóvenes sevillanos. En 1979, el PTE se
fusionó con la Organización Revolucionaria de Trabajadores (ORT) y
sus siglas se perdieron para siempre.
Para
conocer al personaje, conviene también saber, que en 1990 fue
cofundador de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía, es
decir, alguien que defendía ideologías totalitarias que habían
causado 130 millones de muertos se las quería dar de lo que no era.
Pues
bien, este individuo ha calificado la Jura de Bandera del sábado de
“show cívico-militar”, y a los que juramos, de hacerlo para
servir a los banqueros, a los corruptos y hasta a Merkel.
A
Isidoro le cuesta trabajo entender, que somos muchos los españoles
que amamos a nuestra patria, España, patria común e indivisible de
todos los españoles, patria hasta de la escoria como él, y que en
cuanto tenemos la ocasión de demostrarlo, lo hacemos.
En
nuestro juramento iba incluida nuestra determinación de defender la
Constitución como norma fundamental del Estado, aunque sé
perfectamente que malnacidos como Isidoro, esto no lo entienden, pues
ellos se limitan a trabajar diariamente para tratar de destruir todo
lo conseguido tras siglos por nuestros antepasados, la Nación
Española, y alabar a dictaduras que no solo le han quitado la
libertad a sus ciudadanos, si no que también les quitan la vida.
Isidoro,
por muy catedrático emérito que seas, eres un mierda.
