El
pasado martes apareció en La Vanguardia un artículo firmado por
Miquel Roca, un artículo que me produjo tal indignación que hoy voy
a escribir sobre el. No se pueden decir mas falsedades en unas pocas
lineas. Con padres de la Constitución como este no es de extrañar
los problemas del presente.
Miquel
Roca decía, que hay que aceptar que en Cataluña hay una ejemplar
convivencia lingüística, que el catalán como lengua, no plantea
ningún problema ni en la enseñanza ni en la vida social. Que toda
la campaña que intenta denunciar la discriminación lingüística a
favor del catalán no tiene ningún fundamento. Que Cataluña es una
sociedad convivencial y su modelo educativo es la prueba mas
evidente. Que no hay conflictividad, mas allá de la que algunos
crean artificialmente al servicio de posiciones políticas e
ideológicas que hacen del anticatalanismo su posición de ser. Que
hay que abandonar esta política agresiva que enciende a la sociedad
catalana, atacada en uno de los elementos fundamentales de su
identidad. Que el modelo que hizo posible el pacto constituyente de
1978 no puede verse ahora ni amenazado ni atacado. Que para él, la
pluralidad es esto.
Es
evidente, que en Cataluña se vulnera sistemáticamente la libertad
de elección de lengua en las relaciones con la administración y en
el sistema educativo, e incluso, en las relaciones entre personas
físicas o jurídicas, contraviniendo sentencias del Tribunal
Constitucional y del Tribunal Supremo amparadas en la doctrina del
Constitucional.
En
Cataluña se discrimina por tanto a los ciudadanos que, residiendo de
manera habitual o temporal, no conocen la lengua cooficial o eligen
el español para relacionarse.
Por
lo tanto, en Cataluña se vulnera sistemáticamente la oficialidad
del español y no se asegura la igualdad de derechos lingüísticos.
Es
indudable, que en la Cataluña actual, el nacionalismo practica el
totalitarismo lingüístico, incumple las leyes y pisotea a diario,
los derechos y las libertades lingüísticas de sus ciudadanos. Es
indudable, que si el Estado de Derecho no se cumple en esa Comunidad
Autónoma, es simple y llanamente por la dejación de un Gobierno
Central que siente temor a la hora de exigir el cumplimiento de la
Ley abandonando a su suerte a millones de sus nacionales.

¿Alguien en su sano juicio cree que si se diera libremente la opción de elegir la lengua en que sus hijos han de educarse no se elegiría muy mayoritariamente la lengua castellana frente al catalán?, entonces, ¿hay o no hay represión lingüística en Cataluña?
Por supuesto.Sólo hay que ver la encuesta de usos lingüísticos,donde gana el castellano.Pero es que ellos viven en su Matrix particular.