Cada
semana que pasa, Susana Díaz, pierde su crédito y nos demuestra que
es una mala copia de Chaves y de Griñan. Nos dijo que sería
implacable contra la corrupción y se dedica a hacerse fotos con los
corruptos en la Feria de Sevilla, impresentable.
Pero
es que además, no solo se hace fotos con los corruptos, también se
las hace con personas que la Junta de Andalucía ha declarado como
imposibles de localizar para que devuelvan el dinero de subvenciones
ilegales, como Carmen Fernández Róbalo, presidenta del Centro de
Formación María Coraje, militante socialista y esposa de José
Marín, un ex alto cargo del ayuntamiento de Sevilla condenado en el
caso de las facturas falsas del distrito Macarena, ademas de haber
sido condenado también por delitos de malversación y falsedad en
documento oficial cuando desempeñaba sus funciones como asesor del
grupo municipal socialista en el ayuntamiento de Sevilla y director
del Distrito Macarena.
Hemos
visto como han escenificado un posado incalificable, la actitud de
una presidenta que se sigue choteando de todos aquellos ciudadanos
que le exigimos que todo el dinero dilapidado por la Consejería de
Empleo entre los amigos del socialismo andaluz sea recuperado y
devuelto a las arcas públicas.
No
nos equivoquemos, esta es la verdadera cara del socialismo andaluz,
los ejecutores de los asaltos sucesivos al dinero público nunca son
abandonados por sus capos, les están muy agradecidos y jamás les
dejarán en la estacada. Al mas puro estilo mafioso.
Y
mientras tanto, los ciudadanos observamos alucinados todo lo que
ocurre. ¿Que tiene que pasar para que nos gobierne gente honesta que
mire exclusivamente por el interés general?
