La Generalidad de Cataluña se
ha visto forzada a reconocer, que efectivamente, la CIA les informó de que se
iba a cometer un gran atentado en Barcelona, y que incluso les dijo el sitio
exacto, en Las Ramblas. Y esto lo han reconocido, tras negarlo, pues un
periódico catalán lo asegura dando datos. El mando político de los Mozos
consideró poco fiable la información y no hicieron absolutamente nada.
Cuando la juez de Amposta les
dijo a los Mozos, tras ver el chalet reventado de Alcanar, que allí se estaba
preparando un gran atentado, le dijeron que exageraba, no hicieron nada al
respecto y no avisaron a la Guardia Civil.
Cuando el Ministerio del
Interior recomendó colocar bolardos y barreras arquitectónicas en los accesos a
las zonas más transitadas por peatones de Barcelona, como son sin duda Las
Ramblas, ni la administración catalana las pusieron, ni el ayuntamiento lo
consideró necesario por no haber, según ellos, un riesgo inminente.
Cuando la policía de una
localidad belga les advirtió a los Mozos sobre el peligroso imán, no tuvieron
en cuenta esa advertencia, guardaron el aviso en un cajón y no advirtieron a la
Guardia Civil.
Es evidente, que los grandes
culpables del atentado son los asesinos, pero conociendo todos estos datos
podemos afirmar sin temor a equivocarnos, que la ineficacia y la torpeza de la
policía catalana, ayudaron mucho a que los atentados se hicieran realidad.
Con todos esos datos, es muy
probable que los expertos antiterroristas de la Guardia Civil hubiesen evitado
lo que ocurrió. Cataluña no puede seguir teniendo la competencia de Interior,
debe volver al Estado, simplemente por la seguridad de la población de
Cataluña.
También debemos reconocer,
que al igual que otros países europeos azotados por el terrorismo, deberíamos
estar en alerta 5, y en nuestras grandes ciudades el ejército patrullando ¿por
qué no se ha hecho?, simplemente por razones políticas, por el temor de nuestro
Gobierno a lo que digan los energúmenos separatistas de turno.
La conveniencia política
nunca puede prevalecer sobre la seguridad de los ciudadanos, sobre las vidas de
las personas.
