Una mujer almeriense de 38
años, ha sido detenida por matar a su hijo de 7 años. Es la historia de
siempre, denuncias falsas contra el padre, una madre claramente desequilibrada,
y un juez que le da la custodia al padre demasiado tarde. Exactamente, desde
este pasado viernes el padre tenía la custodia. Los jueces reciben tantas
presiones, y le tienen tanto miedo a ese ambiente feminista hembrista que reina
en nuestra sociedad, y azuzado por los medios, que no quieren verse en la
diana, y pasa lo que ha ocurrido en Almería, otro niño muerto.
Se ha conocido, que nuestra
ministra de Justicia, medió ante el gobierno italiano en favor de Juana Rivas,
un caso que ha dejado en evidencia, no solo al feminismo, sino a la izquierda en
general, dando su apoyo a otra desequilibrada por el simple hecho de ser mujer.
Ahora, la Justicia italiana, solicita que se le limiten aún más a Juana las
visitas a sus hijos, los italianos ven lo que aquí se niegan a ver.
Y qué decir del caso de los padres
de la asesinada Diana Quer. Ella interpuso ocho denuncias falsas contra su
marido que, por supuesto, fueron desestimadas por el juez, ahora lo acusa de
querer atropellarla y los medios progres se apresuran a darle publicidad. Tiene
que ser la hermana de la fallecida la que increpe a la madre y apoye al padre ante
las cámaras.
La infame Ley de Violencia de
Género sigue cobrándose víctimas, ya está bien de enfrentarnos por sexos, ya
está bien de mujeres asesinadas, ya está bien de hombres suicidados, ya está
bien de hijos muertos a manos de su padres, ya está bien de cercenar la
presunción de inocencia. La violencia no tiene género, y eso es evidente.
España necesita una nueva ley de violencia intrafamiliar que proteja a todos
los miembros de una familia en condiciones de igualdad, porque la violencia no tiene género.
Es muy simple, quien maltrate
o mate, a la cárcel, y quien ponga denuncias falsas o las aconseje, también.
