El FC Barcelona tomó una
decisión poco meditada, pues entiendo que lo último que cabe esperar de una
institución con tanta proyección social es que organice una campaña para
defender a un delincuente fiscal como lo es Leo Messi, quien ha sido condenado
a 21 meses de prisión por un fraude de 4,1 millones de euros.
Bajo la etiqueta de “Todos
somos Leo Messi”, ha movilizado a todos sus altavoces institucionales y
mediáticos para apoyar a su jugador franquicia, y lo ha hecho, pese a la
extrema gravedad del fraude cometido por el astro argentino.
La campaña emprendida por
el FCB, constituye en sí un mensaje peligroso y pernicioso a toda la
ciudadanía, pues evadir impuestos a Hacienda es un delito económico muy grave. Lanzarse
en tromba en su defensa, ha hecho que una serie de personas conocidas se
manifiesten a favor de Messi vulnerando unos de los principios básicos en una
democracia, el respeto a la verdad judicial.
Alguien alberga alguna duda
de que si algún partido político reaccionase de esa manera apoyando a uno de
sus condenados, tendría serios problemas. Pues en cambio, parece que en el FCB
algunos hasta son comprensivos con él.
Es conocido por todos, que
en Cataluña no está vigente el Estado de derecho, que muchas sentencias
judiciales son incumplidas y que muchas otras son cuestionadas, y que esto
sucede, porque quienes tienen la obligación de cumplir y hacer cumplir las
leyes desde el Gobierno de España hacen dejación de sus funciones. Lo que está
haciendo el FCB es presentar a un delincuente como falsa víctima de la
Justicia, algo inaceptable.
