La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola (PP), ha anunciado que adelanta las elecciones autonómicas a las puertas de Navidad, serán el próximo 21 de diciembre. Ha tomado esta decisión tras constatar la imposibilidad de poder sacar adelante los presupuestos de la comunidad para 2026.
Con esta decisión, María Guardiola, se convierte en la primera presidenta autonómica en dar un paso que de seguro en poco tiempo darán otros muchos que aún se lo piensan al conocer los diferentes sondeos que se van publicando cada vez más a menudo, esos que muestran que cada vez más votantes se pasan del PP a VOX.
Suena a chiste malo que diga la presidenta extremeña que Vox ha bloqueado los presupuestos, cuando la realidad es que no los apoya por ser fiel a sus “principios”, palabra que debe sonarle muy rara a los populares, pues de eso cada vez tienen menos. Tener principios sólidos, querer cambiar las políticas fracasadas del bipartidismo y no estafar a los votantes lo llaman “bloquear”.
Primero fue el PSOE y después el PP los que han jugado con el futuro de los extremeños, han gobernado con grandielocuentes titulares de prensa y con promesas vacías. El bipartidismo prometió bajar los impuestos, mejorar los servicios públicos, la defensa de la Central de Almaraz, ayudar al campo o la ansiada llegada del AVE. Nada de eso ha cumplido, porque el bipartidismo no es la solución para nada.
Los extremeños que quieran que todo siga igual, pueden votar indistintamente al PP o al PSOE, pero si quieren que las cosas cambien, solo tienen una opción y esa opción se llama VOX.
Como podemos observar en la imagen que acompaña este artículo, en todos los sondeos, al PP no le dan más de 30 escaños, cuando la mayoría absoluta está en 33 y por el contrario, a VOX le dan ya hasta 9 escaños. O María Guardiola es capaz de negociar y ceder con VOX o la ingobernabilidad estará garantizada. Como no es la primera vez que esta señora realiza declaraciones incendiarias contra VOX dándoselas de muy progre, confío muy poco en sus capacidades negociadoras.
Un galimatías imposible de resolver