No hace ni 48 horas de mi participación en la Marcha por la Libertad en Venezuela y aún recuerdo con intensidad una frase que dijo una de las convocantes, algo así como “Venimos del futuro para advertiros”. Ellos que tan mal lo están pasando, ven con claridad ese paralelismo entre lo que llevó a Venezuela a la terrible situación en la que se encuentra y lo que está sucediendo en España.
Aunque a algunos les quede muy lejos, desde mi punto de vista, la mecha de todo lo que nos está ocurriendo la prendieron el 11-M. Siempre afirmé, como otros muchos, que la verdad oficial sobre lo que ocurrió fue una gran estafa, siendo mi opinión personal tras toda la información que procesé, que ese gran atentado fue posible, gracias a ETA, Marruecos y las llamadas cloacas del Estado, esas donde están infiltrados los sicarios del PSOE, a posteriori se ha visto, que los tres culpables que yo señalo han sido los grandes beneficiados de la llegada, primero de Zapatero y tras el desastre del popular Rajoy, de Sánchez.
Lo cierto es que, a fecha de hoy, nuestro antaño Estado del Bienestar, hace aguas por todas partes. Una sociedad como la nuestra, no puede soportar que en solo diez años los impuestos se hayan disparado y que los salarios hayan crecido diez veces menos que los precios, evidentemente, somos más pobres. Si al menos, esa subida de impuestos hubiese servido para mejorar los servicios básicos que recibimos los ciudadanos, pero no, Sánchez y sus perniciosos socios, han utilizado ese dinero para llevar a cabo políticas ideológicas que destruirán nuestra sociedad, crear chiringuitos y seguir enchufando a los suyos en entes inútiles que son totalmente prescindibles, no para mejorar la Educación, ni la Sanidad, ni la Dependencia, es un proceder vergonzoso de quienes tienen la obligación de gobernar en pos del bien común.
Tras la caída del Muro de Berlín, a la izquierda le resultaba inviable seguir defendiendo eso de la “lucha de clases” y levantó otras banderas para mediante el enfrentamiento entre colectivos de la sociedad sacar beneficio político, una de sus principales banderas fue el feminismo, ese que supuestamente colectiviza a todas las mujeres y las defiende. Las españolas están sufriendo en sus propias carnes políticas que sueltan a violadores y sobre todo, el peligro que se cierne sobre ellas si salen a la calle, unas calles cada vez más inseguras para ellas por las que deambulan depredadores de otras culturas a los que esa izquierda que se supone las defiende, llama y acoge.
Sánchez, con tal de mantenerse en el poder, ha sido capaz de pactar con quienes más odian a España y beneficiar a nuestro enemigo del sur, mientras que el principal partido de la oposición, el Partido Popular, además de votar junto al PSOE el 90% de las veces en el Parlamento Europeo para degradar nuestro continente, hace suyas cada vez más políticas progres, eso sí, ladra mucho en los vendidos medios, pero muerde muy poco.
Y luego tenemos a la tercera pata de nuestra política, VOX, ese partido que tiene tan claras sus ideas, que siempre defiende lo mismo, pero al que le cuesta mucho que su mensaje llegue a la ciudadanía, porque siempre llega tergiversado o simplemente no llega, existe como un pacto entre los medios comprados por la izquierda y los comprados por el PP, para eso, para que el mensaje de los de Abascal, se silencie o simplemente, llegue completamente cambiado y en esas estamos, el que no lo vea es que está muy ciego.