El titular del Juzgado de Instrucción Número 41 de Madrid le ha pedido a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, unidad especializada en la lucha contra la corrupción, que investigue a Begoña Gómez, esposa de Pedro Sánchez, por la causa abierta contra ella tras la denuncia de Manos Limpias por presuntos delitos de tráfico de influencias y corrupción en los negocios.
El titular de este juzgado aceptó la denuncia de Manos Limpias contra Begoña Gómez pese a que la Fiscalía de Madrid presentó un recurso de apelación directa ante la Audiencia Provincial en la que solicitaba que revocará el auto y a todas las presiones políticas que tratan de que dé marcha atrás, todo muy propio de una república socialista bananera, pero impropio de una democracia occidental.
Es un hecho incuestionable, que la esposa de nuestro infame presidente se ha prevalido de su estatus personal para recomendar o avalar por escrito a empresarios que se presentaban a licitaciones públicas. Esos escritos llevan su firma y hubo medios que los hicieron públicos. Como sabemos todos los que nos hemos movido en el mundo empresarial, cuando alguien media y le consigue un contrato y grandes beneficios a un empresario, este agradecido le pasa una comisión al conseguidor. Si ese conseguidor es la esposa del presidente del Gobierno, nos encontramos ante un caso palmario de corrupción.
Lo que ocurre, es que el caso de Begoña Gómez no es algo aislado en el entorno de Sánchez, de su familia, de su partido, pues en estos últimos meses ha quedado claro con qué objetivo llegan los socialistas en particular y la izquierda española en general al poder, simple y llanamente para forrarse, siempre ha sido así.
Acabamos de ver en los informativos de las cadenas de TV como el exministro Ábalos nos ha dicho que esas maletas que vimos en Barajas, esas que trajo la venezolana bolivariana Delcy, no existieron. Y se ha quedado tan pancho, está claro que el gran maestro de la mentira, Pedro Sánchez, está creando escuela. Y lo más curioso, es que interpretan la mentira con una maestría muy meritoria, se nota que los socialistas ya campean en su totalidad en la pradera de la amoralidad más absoluta.
Un aperitivo de lo que nos espera
VIVA ESPAÑA
Nos parecemos a Venezuela, no hay que esperar más