Tengo que reconocer, que todo
lo relacionado con la actuación de nuestro Gobierno en Cataluña, me tiene
perplejo y cada vez más indignado. Hacen lo que no deben, y lo que deben, jamás
lo hacen.
En vez de evitar que las
empresas abandonen Cataluña cortando de raíz el problema que las lleva a irse,
se modifica mediante Decreto la Ley de Sociedades para facilitar el cambio de
su domicilio social a otras CCAA en pocas horas.
Se leen editoriales muy
rimbombantes en los medios, anunciando que las grandes empresas “abandonan
Cataluña”, y mucho me temo, que esa información no es absolutamente cierta,
pues cambiar el domicilio social creo que no implica el cambio del domicilio
fiscal, por lo tanto, si van a seguirle pagando sus impuestos a los
separatistas, todo lo anunciado es un auténtico bluf propagandístico.
Las empresas cambian su
domicilio social para tenerlo en territorio comunitario y estar protegidas por
el paraguas de la Unión Europea, y en el caso de las entidades bancarias, y me
refiero a Caixa Bank y al Banco de Sabadell, para estar protegidas por el Banco
Central Europeo. Si algún incauto piensa, que lo hacen por patriotismo, lo
lleva claro. Ellos dicen que lo hacen para proteger a sus accionistas, a sus
trabajadores y a sus clientes, es decir, para seguir estando radicados en un
territorio donde exista la seguridad jurídica que les permita seguir ganando
dinero sin sobresaltos. Aunque no nos debemos escandalizar de eso, las empresas
están para ganar eso, para ganar todo el dinero que puedan sin asumir riesgos
ajenos a los intrínsecos de sus respectivos negocios.
En esas empresas que
supuestamente se van de Cataluña, trabajan independentistas y españoles como
yo, por ello, jamás me alegraré de que en un momento dado y por una
deslocalización, mis compatriotas catalanes tuvieran serios problemas
laborales. Por ello, entiendo que nuestro Gobierno no debiera parecer como que
se alegra de la fuga de empresas, aunque entiendo que es un asunto que presiona
a los sediciosos.
