EEUU ha decidido no seguir intercambiando datos de inteligencia con España al considerar desleal a nuestro Gobierno tras la decisión de Sánchez, su banda y sus cómplices de adjudicar un contrato estratégico a la compañía china Huawei, una decisión que se toma desde Washington por el temor a que esa colaboración pueda abrir la puerta al espionaje del régimen de Pekín sobre información sensible compartida por los servicios estadounidenses con sus homólogos españoles.
Hablamos de un contrato valorado en más de 12 millones de euros que contempla el suministro de equipos informáticos para el sistema SITEL, herramienta clave para las escuchas telefónicas autorizadas judicialmente en España. Huawei, que estará al frente de este servicio, ha sido vetada en múltiples países por sus presuntos vínculos con el aparato de inteligencia chino. A pesar de que aliados como Reino Unido, Alemania, Francia y Suecia han bloqueado el uso de tecnología de esta empresa en infraestructuras críticas, el Ejecutivo de Sánchez ha decidido mantenerla como proveedor. Sánchez convierte a España en el aliado occidental de China y por ende, de Rusia, de Corea del Norte y del Grupo de Puebla, la actual internacional socialcomunista, Sánchez, juega con fuego al permitir que una empresa sometida a las leyes del Partido Comunista Chino acceda a sistemas tan estratégicos como los de la Policía Nacional y el CNI. Es conocido que todas las empresas chinas están obligadas a colaborar legalmente con los servicios secretos chinos.
Zapatero ha jugado, como no, un papel importante para afianzar las relaciones de Huawei con el Gobierno de España, porque este personaje es el embajador del mal en el mundo y siempre representa a los enemigos de Occidente y la libertad. No olvidemos que ha organizado varios viajes del canalla a China en los últimos tres años (2018-2023-2024-2025).
En este asunto, me sorprende la jeta del Partido Popular señalando que el contrato que ha adjudicado el Gobierno de Pedro Sánchez a la empresa china Huawei, señalada por “corrupción activa en el Parlamento Europeo”, se debe a los presuntos vínculos del expresidente del Gobierno, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, con China, pero no dice nada de las excelentes relaciones del partido que dirige Feijóo con el Partido Comunista Chino. Para decir lo que ha dicho Tellado, hay que tener la autoridad moral de la que carece el PP por lo que explico a continuación.
En 2013 el PP firmó un memorándum de entendimiento, intercambio y cooperación con el Partido Comunista Chino (PCCh). Este acuerdo, establece que ambas organizaciones se comprometen a mantener contacto regular, organizar encuentros de forma periódica y fomentar la cooperación en ámbitos como el económico o el cultural. En el marco de esa relación especial entre el PP y el PCCh, Alberto Núñez Feijoo, realizó en 2017 un viaje oficial a China como presidente de la Xunta de Galicia, siendo la primera vez que un presidente gallego visitaba oficialmente el país.
Son muy relevantes las declaraciones que hizo el dirigente popular Esteban González Pons, quien llegó a afirmar que “la colaboración entre China y la UE es imprescindible para la estabilidad global” así como todo lo que declaró en 2024 el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, en una visita oficial a China. Por su parte, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, también inauguró en octubre de 2021 un hub tecnológico de Huawei.
Yo le haría una pregunta a Sánchez y a Feijóo ¿tan difícil es comprender que estos negocios y estas relaciones se deben hacer con tus socios naturales y no con el principal enemigo de ese Occidente al que perteneces?
Quizás haya algo de verdad en esto, sin embargo, debe haber algo productivo para la economía y la cultura