El
borrador de la futura Ley de Montes que maneja el Gobierno es un
auténtico despropósito, ya que desde mi punto de vista, choca
frontalmente contra la letra y el espíritu de la Constitución, ya
que pretende privar a los ciudadanos del derecho universal de
disfrutar de la Naturaleza, y lo hace para beneficiar descaradamente
a los cazadores, colectivo del que forman parte la mayoría de los
banqueros, políticos y empresarios mas influyentes de este país,
aunque los otros cazadores saldrán beneficiados colateralmente.
En
este borrador se pretende, que los cazadores utilicen el monte como
algo exclusivo, prohibiendo a senderistas y ciclistas que hacen un
uso correcto de los caminos públicos, a transitarlos libremente como
hasta ahora.
Muchos
sabéis que practico habitualmente el senderismo, pues bien, en
bastantes ocasiones he tenido enfrentamientos verbales con cazadores
que trataban de impedirnos el paso por senderos oficiales con la
escusa de que se estaba celebrando una actividad cinegetica, siempre
pasamos y ellos tuvieron que parar su actividad durante el tiempo
adecuado para que no corriéramos peligro.
Si
esta ley sale adelante, se puede dar el caso de que dejes el coche en
una aldea y que al volver no te permitan pasar por el único camino
posible. Teniendo en cuenta que es imposible poner en conocimiento de
los ciudadanos los sitios donde hay programada actividad cinegetica,
tras costosos y largos desplazamientos, tanto los senderistas como
los ciclistas, pueden verse envueltos en situaciones desagradables,
quedándose tirados en un camino o sendero ante la imposibilidad de
avanzar o retroceder, con el riesgo de que se les eche la noche
encima en zonas inaccesibles y sin cobertura telefónica ¿entonces a
quien y como pedirán auxilio?
Un
Gobierno debe mirar siempre por el interés general y no
exclusivamente porque los poderosos puedan realizar cómodamente sus
monterías, y encima, vulnerando el Art. 45 de nuestra Constitución.
La
ley que está vigente es buena, pues pretende compatibilizar las
distintas actividades en la Naturaleza, entonces, que intereses
espurios mueven al Gobierno para cambiarla por otra peor. El
argumento de nuestra seguridad que esgrimen es una mala excusa cuando
lo que se pretende es que unos privilegiados dispongan del medio
natural a su antojo. Es definitiva, una ley al mas puro estilo PP.