La ministra de Sanidad,
Servicios Sociales e Igualdad, Dolores Montserrat, ha hecho unas declaraciones
propias de novata, o bien, ha lanzado un globo sonda con el fin de graduar la
reacción de nuestra sociedad ante un hipotético aumento del llamado copago
farmacéutico.
Nuestra ministra, es
partidaria de subir el copago de los medicamentos para los jubilados que cobran
pensiones más altas en el tramo de renta que va desde los 18.000 a los 100.000
euros. Tras comprobar la tormenta desatada por sus palabras, con posterioridad
ha querido matizarlas. Estamos claramente ante un anuncio, torpe y precipitado,
de un Gobierno que no tiene mayoría absoluta, y que no tiene la más mínima
opción de sacar adelante semejante injusticia.
Los pensionistas son uno de
los grupos más desfavorecidos de la población, y todos conocemos muchos casos
de que gracias a una pensión sobrevive toda una familia. En la actualidad, hay
pensionistas que ni siquiera pueden pagar el actual copago, dejan de utilizar
algunas recetas necesarias para ellos porque estiman que hay gastos más
importantes, de hijos o nietos, que sufragar.
A los médicos les obligan a
recetar menos, y a los pacientes más vulnerables se les penaliza, y todo
aduciendo las supuestas necesidades de financiación del sistema ¿Qué será lo
siguiente? Esas prácticas ocultas que todo indica se empiezan a poner en
práctica en hospitales públicos para disminuir la estancia de enfermos y así
desocupar camas, y hablo de acabar con la vida unos días antes del devenir
natural de los acontecimientos, algo que todos presumimos que sucede pero de lo
que no se habla.
Al final es lo de siempre,
como el dinero que debería ir destinado a financiar unos servicios básicos de
calidad, se destina en parte, a mantener unas estructuras políticas
innecesarias y prescindibles, pasa lo que pasa. Sin autonomías, está demostrado
que del total del presupuesto que se dedica a Sanidad en la actualidad, el 30%
sobraría, pero claro, ellos quieren seguir manteniendo su chiringuito y dándose
la gran vida, aunque sea a costa de quitarnos cada vez más Estado del
Bienestar, suponiendo que aún nos quede algo de esa “Arcadia Feliz”.

Quiero introducir una reflexión. ¿Es justo que un trabajador que gane menos de 1000€ tenga que pagar una tasa (superior al copago) y un jubilado que gane o ingrese mucho más(por pensión, rentas etc. no page nada?